Driouch: la imagen de España en Marruecos es generalmente positiva

"los muertos siguen mandando a los vivos respecto a las relaciones hispano-marroquíes". «Hay que enterrar las espadas imaginarias y tender puentes».

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Rue20 en español / Mequínez

Nabil Driouch, escritor e hispanista, ha afirmado en una entrevista concedida a «Atalayar» que existe una relación estratégica, histórica, humana y cultural entre Marruecos y España, subrayando que «ambos países contribuyen a la historia humana».

«Nuestras relaciones son gigantes en lo que representan a nivel cultural y humano, somos el puente entre occidente y oriente», añade.

Sobre los estereotipos, Driouch insiste en que hay que buscar cuanto antes cómo podemos salir de «este túnel de prejuicios moro / cristiano que viene de nuestros bisabuelos ya que no es nuestro».

Según el autor de «La vecindad cautelosa», la palabra “moro” aún tiene sentido en el imaginario colectivo español, «se trata de una sola palabra que hace el resumen de varios siglos de conflictos y guerras, paz y convivencia, odio y amor. A mi parecer, todavía no hemos podido salir de este callejón histórico».

Para Driouch, «el siglo XXI y la mundialización representan una ocasión de oro para enterrar las espadas imaginarias y tender puentes humanos, políticos, culturales y económicos».

 

Además, cree que las reglas de los muertos se han convertido en una doctrina, «por eso digo siempre que los muertos aún tienen una palabra a decir en el presente. Creo que los bisabuelos aún no están enterrados por completo».

«Si los muertos todavía mandan son ellos los vivos y nosotros somos los muertos», explica.

En el mismo contexto, Driouch ha indicado que una parte de la élite española sigue desconociendo Marruecos por completo, y que «algunos no quieren saber nada diferente de lo que creen justo y correcto». En cambio, «la imagen de España en Marruecos es generalmente positiva».

Entre los factores que no contribuyen al conocimiento del otro se encuentra la lengua.

«España parece un país lejano porque nuestra élite no maneja el castellano y como consecuencia de ello notamos que hay un escaso interés por la vida política en España, eso viene principalmente de la ausencia de una presencia cultural española destacada aunque no podamos saltar los esfuerzos de varias instituciones como el instituto Cervantes en la vanguardia».

El verdadero reto del siglo XXI que hay que afrontar «es cómo deshacernos de esa herencia negativa y establecer unas relaciones de estado sólidas y fructíferas», según Driouch.

 

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