Entrevista. Altamirano: una obligación moral solucionar los problemas pendientes entre Madrid y Rabat 

0

Rue20 Español/Fez

Ismail  El Khouaja

Pedro Ignacio Altamirano es un politólogo español y el portavoz del “Grupo Internacional de Apoyo a la Reunificación Saharaui”. Es uno de los expertos españoles que aboga por una solución urgente de la cuestión del Sahara bajo la soberanía marroquí.
En esta entrevista concedida a nuestro digital “Rue20 en español”, Altamirano responde a varias cuestiones de actualidad respecto a la crisis que ambos vecinos llevan meses atravesando sin llegar a una solución.

1/ La entrada de Brahim Ghali desató una crisis diplomática sin precedentes entre Marruecos y España. Casi tres meses en un callejón sin salida, ¿por qué estamos dónde estamos?

Son varios motivos los que han metido a la actual política española en este callejón sin salida, no solo con Marruecos, sino con los Estados Unidos, y la propia Unión Europea. En el caso de las relaciones bilaterales con el Reino de Marruecos, tienen su inicio desde el mismo momento en el que, el actual presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, formó gobierno con Podemos, y apoyados por los partidos nacionalistas más contrarios a Marruecos.
Hay que recordar que, de forma tradicional, la primera visita de los presidentes españoles sea a Rabat en muestra de amistad y buena vecindad, costumbre a la que ha faltado Pedro Sánchez, lo que ya indicaba que algo cambiaba en las relaciones hispano-marroquíes. Por tanto, no es casual que las relaciones fueran empeorando, hasta terminar con el desastre de Ghali.
Puedo afirmar, de forma personal, que si estamos donde estamos no es casual, o motivado por el caso Ghali, o el Sahara, sino por una política exterior española, manejada desde el extremismo totalitario de Podemos a favor de Argelia.

2/ Su posicionamiento a favor de la marroquinidad del Sáhara le ha acarreado amenazas de muerte por parte del Polisario, ¿cómo considera usted estas amenazas?

Siempre que me posiciono a favor de soluciones reales de paz, basadas en el diálogo me encuentro con la misma respuesta: la amenaza. Ya me ocurrió en el caso de Crimea con Ucrania, que recibí fuertes amenazas por parte de las autoridades ucranianas por posicionarme a favor de la libre elección del pueblo de Crimea y decisión de federarse de forma libre y democrática con Rusia.
Por ello no me ha extrañado que el Polisario me amenazara de muerte por mi participación como portavoz del Grupo Internacional de Apoyo a la Paz y Reunificación Saharaui, y reunirme en las provincias de El Aaiún y Dakhla con agentes sociales y jeques de las tribus en busca de información para el grupo y la toma de decisiones. El Polisario reaccionó como reaccionan los totalitarios sin argumentos y con amenazas. Nada inesperado.
3/ Con la entrada de Brahim Ghali en España entendemos que España prefiere el bienestar de Argelia y el Polisario antes de su vecino y primer socio comercial en África, ¿qué intereses pueden hacer que un Gobierno cometa tal acto?

Creo que ha quedado explicado en mi primera respuesta. El actual gobierno de España esta secuestrado por el totalitarismo de Podemos, que, sin duda, es partidario de los regímenes totalitarios de Venezuela, Cuba o Argelia. Ello explica la actual posición española, contraria a los intereses de Marruecos, y favoreciendo a Argelia, aunque sean conscientes en el PSOE de grave error estratégico que ello supone para los intereses de España. Creo que, por desgracia, para el actual presidente Sánchez es más importante permanecer en el poder secuestrado en lo político por Podemos, que los intereses generales de España. Ese es el problema.

4/ ¿Cómo interpreta el silencio de las ONG pro-derechos humanos ante el escándalo de la entrada secreta y con una identidad falsa de una persona acusada de lesa humanidad?

No existen ONG pro-derechos humanos independientes en España. Eso es una realidad. Los derechos humanos en España están en manos de los partidos más totalitarios, y de asociaciones civiles que viven de recoger dineros de esos mismos partidos, por lo que se aplican los derechos humanos a quienes ellos deciden según afinidad política, jamás de forma independiente.
En el caso de Polisario es mucho más grave aún. Asociaciones pro-polisario que viven de las subvenciones de gobiernos autónomos en manos de los más radicales, y por tanto favorables al Polisario como es el caso, claro, grave e intolerable de lo que ocurre en Nafarroa o Euskadi. Hay mucha gente que viven como reyes de las subvenciones, sin importarles en absoluto las pésimas condiciones de vida de los pocos saharauis autóctonos que quedan retenidos en los campamentos de Tinduf, convertidos en un verdadero fondo de comercio de todos estos vividores bajo falsas y corruptas ONG.
No es de extrañar que en el caso Ghali no solo no hayan protestado por la presencia en España de forma irregular del presunto genocida, sino que incluso se han atrevido a llevarle flores al hospital de Logroño. Todo un horror ante los ojos de cualquier demócrata.
5/ ¿Cree usted que la remodelación de gobierno es suficiente para una posible reconciliación entre Rabat y Madrid?

Eso espero, eso me gustaría. La elección del nuevo canciller español Sr. José Manuel Albares, es un acierto ya que conoce bien Marruecos, es un diplomático con experiencia, consciente de la importancia de unas buenas relaciones hispano-marroquíes y dispuesto, sin duda a trabajar con fuerza por comenzar a recuperar las normales relaciones bilaterales, en base a solucionar los problemas pendientes.
Mi duda es ¿dejará Podemos que el nuevo Ministro pueda realizar su labor sin interferencias o impedir el más que necesario acercamiento entre España y Marruecos? Esa es mi duda, y de la actitud con la que Podemos tome las acciones del Sr. José Manuel Albares, dependerá el futuro inmediato de las relaciones. Confío en la capacidad diplomática y la determinación del nuevo responsable de exteriores, y podamos ver cambios sustanciales a la mayor brevedad posible.

6/ Como experto en el tema, ¿por qué España sigue sin tomar una posición clara frente a la marroquinidad del Sahara?

Sin duda porque España sigue enquistada en un pasado colonial que no existe, pero que pesa como una verdadera losa sobre su acción de gobierno, no solo en base a la política exterior, sino a la propia política territorial interior. Hay que recordar como trata los asuntos territoriales con Catalunya, Euskadi o Andalucía, para comprender cómo trata a sus excolonias.
España sigue mirando a Marruecos como una colonia, con una tragicómica ya supuesta superioridad moral que, ni le corresponde ni es real. España debe olvidar su pasado imperial y colonial para solucionar sus problemas actuales. Debe asumir que vivimos en otros tiempos, con otra realidad. Debe afrontar el problema territorial español de forma moderna, lógica y democrática, y del mismo modo debe comenzar a mirar a Marruecos, no como colonia, sino como Estado, en una relación de igual e igual. Mientras esto no ocurra, España seguirá sin ver el verdadero origen de los problemas que la tienen anclada a una realidad inexistente.
En el momento que España cambie las gafas con la que mirar a Marruecos, verá que la única y mejor solución para todos es reconocer la incuestionable soberanía del Reino de Marruecos sobre sus históricos territorios del sur, pero de mismo modo reconocer la anacrónica situación de los islotes, y comenzar a buscar una solución para Ceuta y Melilla, pensando siempre en lo mejor para el futuro de las personas.

7/ Usted es portavoz del Grupo de Apoyo Internacional a la Reunificación Saharaui, puede hablarnos un poco del papel de este grupo para la estabilidad y el desarrollo del Sáhara marroquí.

Estamos convencidos que, tras más de 40 años de intentos fracasados de las grandes organizaciones internacionales en la búsqueda de una solución a la reunificación territorial del sur de Marruecos y los saharauis, ha llegado el momento de las personas, de la sociedad civil. Es ahí donde estamos convencidos que el Grupo Internacional puede realizar, como creo que en estos momentos ya realiza, una buena gestión a nivel de calle, de personas, de sociedad civil como último y máximo responsable de su presente y futuro. Dar voz a los verdaderos implicados que no son otro que los saharauis autóctonos, de sus agentes sociales, culturales, económicos y políticos. Son ellos los que deben decidir, y en ello estamos trabajando.
Un apoyo internacional desde el exterior donde participan personalidades de la cultura, sociedad, empresa, política de países como Portugal, Brasil, Costa Rica, Reino Unido, Rusia, Kuwait, España y un largo etcétera, debe ser, es ya imprescindible para dar a conocer al mundo la verdad sobre el Sahara, su verdadera historia y la única alternativa real y viable a más de 40 años de sufrimientos de una parte del pueblo saharaui aun retenido contra su voluntad en los campamentos al sur de Argelia.
Es con la verdad al descubierto con la que se logrará el total y completo apoyo internacional a la reunificación territorial saharaui en Marruecos, con el que llevan siglos de convivencia, solo interrumpida por la colonización española. Ese es nuestro objetivo, y por el que trabajamos, la verdad, la paz y la reunificación.

8/ Cree usted que los dos países están condenados a entenderse teniendo sobre la mesa asuntos pendientes como las ciudades ocupadas de Sebta y Mlilya, los enclaves, además de la cuestión del Sáhara…

No me gusta la palabra condenados, me gusta más los términos irrenunciable, preceptivo, inaplazable el entendimiento entre países que llevan siglos compartiendo historia. Es una obligación moral llegar a un acuerdo definitivo sobre los problemas que quedan pendientes, de los que, sin duda el de Ceuta y Melilla hay que comenzar a buscar una solución que satisfaga a todas las partes, pensando siempre en el bienestar de la ciudadanía de ambas ciudades, en la que salgan ganando, jamás perdiendo, y respetando su decisión democrática.
Yo, a nivel personal, y siendo andaluz como soy, siempre he pensado que Ceuta y Melilla son andaluzas, y no comunidades autónomas como ahora. Fue un engaño a los melillenses y ceutíes que hoy comienzan a darse cuenta, pero del mismo modo reconozco que las cosas cambian, y hay que ir con los tiempos, lejos de permanecer anclados en el pasado colonial.
No se debe renunciar al dialogo entorno a Ceuta y Melilla, es más es obligado, preceptivo y beneficioso comenzar a hablar sobre el futuro, sin miedos y entre hermanos que quieren lo mejor para todos. Yo lo tengo muy claro.

 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.