España envía más efectivos de seguridad a Melilla para atajar la crisis desatada por Sánchez

El ministro de Interior español aterriza en Melilla

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RUE20 ESPAÑOL / BENI ANZAR (Nador)

Parece que el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, está pagando los platos rotos de la inoportuna e inaceptable decisión de su jefe y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al acoger clandestinamente al presunto líder del Polisario, Brahim Gali, y al hospitalizarle bajo una identidad falsa en el hospital de Logroño (la Rioja).

Marlaska tuvo que aterrizar hoy en la ciudad ocupada Melilla tras el traslado relativo de la crisis migratoria a las fronteras melillenses.

Es sabido que Marlaska estaba en contra de la decisión de acoger a Gali, pero la última palabra la tuvo Sánchez y su ministra de Exteriores, Arancha González Laya.

Para minimizar las consecuencias de la crisis desatada por Sánchez, Marlaska aterrizó hoy en Melilla para seguir reforzando los operativos de protección de la frontera, según el Gobierno español. Marlaska se ha reunido con el presidente del Gobierno Melilla.
También, ha mantenido una reunión operativa con, Sabrina Moh, la delegada del Gobierno central en Melilla, y los directores y mandos de policía y Guardia Civil.

Marlaska es consciente del complicado estado de las relaciones con Rabat, por lo tanto, ha ordenado un nuevo refuerzo de los efectivos de las FCSE en Melilla con 90 agentes adicionales: 40 agentes de la guardia civil han llegado esta mañana a Melilla, mientras otros 50 efectivos de policía se desplegarán en las próximas horas

Esta madrugada, algunos de los intentos por saltar el paso fronterizo han sido con empleo de la violencia contra los agentes, pero todos ellos han sido repelidos por las Fuerzas de Seguridad, por lo que no se llegó a producir ninguna entrada, asegura El País citando al Ministerio de Interior.

Las autoridades desplegadas en Melilla han mostrado su preocupación, porque no es usual que jóvenes marroquíes salten la valla.
Fuentes del Gobierno melillense aseguran que estos saltos se han producido, no tanto como un efecto llamada por las imágenes vistas en Ceuta, sino «porque muchos jóvenes que solían trabajar en la zona fronteriza llevan un año y medio sin poder trabajar».
El Gobierno de Marruecos cerró la frontera con España en marzo del año pasado como medida en la lucha contra el coronavirus, explica ABC.

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