El príncipe heredero de Marruecos. El aprendizaje del oficio del rey desde la infancia

Domina lenguas y con buen ejercicio político y diplomático

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RUE20 ESPAÑOL / LA VANGUARDIA

ISABEL CLARÓS

El 8 de mayo del 2003 sonaron en Rabat 101 salvas de cañón con motivo del nacimiento de Mulay Hasan, el primogénito del rey Mohamed VI y su esposa Lalla Salma. El Ramadán ha impedido que el pasado sábado, el heredero del trono de Marruecos pudiera celebrar la mayoría de edad. Pero la puesta de sol del miércoles puso fin a este precepto islámico que obliga al ayuno y a la abstinencia, por lo ya no hay impedimento para que el hijo del rey de Marruecos festeje sus 18 años en los próximos días.

No obstante, Mulay Hasan ya hace varios años que entró en la edad adulta en cuanto a las obligaciones institucionales propias de un príncipe heredero. Con apenas ocho años ya pronunció su primer discurso en la academia militar de Kenitra.
En febrero del 2019, por ejemplo, con sólo 15 años, acudió, en representación de su padre al funeral de Enrique de Orleans en París. También estuvo presente en el viaje de Estado de los reyes de España, Felipe y Letizia, a Marruecos. Y días después con los duques de Sussex. Y en septiembre de ese mismo año viajó sólo a la capital francesa para el funeral del expresidente francés Jacques Chirac.


El futuro rey Hasan III habla árabe, inglés, francés y español. Le gusta el fútbol, en especial el Barça y Messi
Todos los que han coincidido con el joven heredero destacan su saber estar en actos institucionales y su elegancia.

Desde bien pequeño ha sido educado para ser el decimonoveno rey del país y llevará el nombre de Hasan III, en honor a su abuelo, que murió en 1999.

El joven estudió el bachillerato internacional en el Colegio Real de Rabat, fundado por Mohamed V (su bisabuelo) dentro de los muros de palacio y sólo tenía cinco compañeros. Le gustan los aviones y ha estado recibiendo clases en el Colegio Preparatorio en Técnicas Aeronáuticas de Marrakech.

A diferencia de otros futuros monarcas europeos, Mulay Hasan no ha querido marcharse al extranjero y cursará los estudios universitarios en su país.
En un principio iba a estudiar en la Facultad de Gobernación, Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Mohamed VI Politécnica (UM6P), en Benguerir. Se trata de un moderno centro elitista inaugurado en el 2017, proyectado por el arquitecto catalán Ricardo Bofill.

Pero acudir a ese centro supondría alejarse de su hermana pequeña, Lalla Khadija (14), y de su madre, Lalla Salma (43).

Es por ello que Mulay Hasan ha preferido quedarse en Rabat, y estudiar Derecho en la Universidad Pública Mohamed V (aunque ahora las clases son telemáticas por el coronavirus).

Además de árabe, el heredero habla a la perfección inglés, francés y español, que aprendió en la sede del Instituto Cervantes en Rabat, según el perfil que elaboró la revista francesa Jeune Afrique , con motivo de su 15 cumpleaños. Es un forofo de los deportes, especialmente del baloncesto y del fútbol. Y por entonces se declaraba admirador del Barça y de Messi. Y también le gusta practicar esquí, natación y equitación.

A pesar de la separación de sus padres, mantiene una estrecha relación con ambos.

En más de un acto oficial al que ha acudido con el rey Mohamed VI, los allí presentes han visto la enorme complicidad existente entre padre e hijo. Y las muestras de afecto que se prodigan en público.

De momento Mulay Hasan ya ha dado muestras de su carácter y de su talante moderno a pesar de descender de una dinastía en el poder desde el 1631.

Cuando tenía 12 años, en enero del 2016, el príncipe retiraba de forma sistemática su mano derecha cada vez que se la intentaban besar.

El besamanos al futuro rey forma parte de la tradición en Marruecos, pero el gesto del niño, que podía resultar displicente, muchos lo entendieron como un propósito de ruptura con los viejos tiempos, un signo de modernidad. Otro puede ser su cuenta de Instagram con 88.500 seguidores.

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