Rue20 Español/ Rabat
El Ministerio de Salud de Brasil informó que, en lo que va del año, se registraron más de 1,4 millones de infectados por dengue, lo que equivale un incremento del 400% frente a los pacientes que fueron reportados en 2021.
De acuerdo al último boletín de la cartera, hasta el 5 de diciembre se reportaron 978 fallecimientos y siguen en análisis unas cien víctimas fatales que podrían haber contraído el virus.
Las estimaciones de las autoridades y los especialistas es que este año habrá más de mil muertos, y esta será la cifra más alta de la historia brasileña.
El panorama no es alentador, ya que con el inicio del verano y la temporada de lluvias, la tendencia es que los casos sigan en aumento hasta mediados de 2023.
El dengue es un virus que se transmite a través de la picadura de un mosquito infectado, en este caso el agente vector es el subtipo «Aedes aegypti».
El contagio provoca una enfermedad que afecta personas de todas las edades, con síntomas que varían entre una fiebre leve a una fiebre incapacitante, acompañado de dolor intenso de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolor en músculos y articulaciones, y eritema.
El cuadro puede progresar a formas graves, caracterizada principalmente por dificultad respiratoria y daño grave de órganos.
Se trata de un virus con comportamiento estacionario, ya que en el hemisferio Sur la mayoría de los casos ocurren durante la primera mitad del año, en cambio, en el hemisferio Norte, los casos ocurren mayormente en la segunda mitad, por un patrón correspondiente a los meses más cálidos y lluviosos en los que el mosquito se reproduce.
En tanto, en febrero de este años se detectó en Brasil la presencia de una variante del dengue correspondiente al serotipo 2, cuyo linaje es el más extendido en el mundo, pero que no estaba presente en buena parte Sudamérica.
Se trata de una variante del virus que puede causar infecciones más graves con cuadros más severos y se manifiesta con fiebre alta de inicio abrupto (39° a 40°C), que dura de dos a siete días, asociada con dolor de cabeza, debilidad, dolor en el cuerpo, las articulaciones y la parte inferior de los ojos.
Para prevenir la proliferación las autoridades sanitarias recomiendan la eliminación de depósitos de agua, grandes o pequeños, que pueden convertirse en criaderos del mosquito aedes aegypti. MAP
