Rue20 Español/Rabat
La red consular del Reino de Marruecos en Italia ha desplegado un dispositivo de seguimiento y acompañamiento sin precedentes tras el fallecimiento del ciudadano marroquí Abderrahim Fakir, de 42 años, ocurrido el pasado domingo 19 de julio en el barrio Pilastro de Bolonia durante una intervención policial.
Según un comunicado al que tiene acceso Rue20 Español, la cónsul general en Bolonia, Khadija Ndour, ha realizado hoy una visita a la familia del fallecido por expresas instrucciones del ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, en un gesto que subraya la prioridad que el Reino otorga a la protección de sus nacionales en el exterior.
Abderrahim Fakir, nacido en Marruecos y residente en Italia desde los siete años, regentaba un pequeño negocio de mudanzas y limpieza en Bolonia. Según las primeras reconstrucciones, los servicios de emergencia fueron alertados por la presencia de un hombre en estado de fuerte agitación que habría causado daños a un vehículo. Agentes de la Policía italiana intentaron inicialmente calmarlo, para después emplear gas pimienta y proceder a su inmovilización en el suelo, donde quedó esposado boca abajo. En la escena también se encontraban cuatro sanitarios del 118.
La Fiscalía de Bolonia ha abierto una investigación por homicidio culposo en la que, por el momento, figuran como investigadas seis personas: los dos agentes que lo inmovilizaron y los cuatro profesionales sanitarios que presenciaron la intervención. La difusión de un video de los instantes previos al operativo, emitido en exclusiva por la cadena TgLa7, ha intensificado la presión social para esclarecer los hechos.
El Consulado General en Bolonia, en estrecha coordinación con la Embajada del Reino en Roma, ha mantenido desde el primer momento un contacto directo con las autoridades italianas competentes. El embajador de Marruecos en Italia, Youssef Balla, ya había manifestado el lunes que la representación diplomática sigue «desde los primeros instantes y con la máxima atención» los desarrollos del caso, al tiempo que trasladó las condolencias del Reino a la familia y expresó su «confianza en el sistema judicial italiano».
La visita de la cónsul Khadija Ndour a la familia del fallecido constituye, no obstante, el paso más visible de una estrategia consular que combina el acompañamiento humano con el riguroso seguimiento procesal. Durante el encuentro, la diplomática transmitió el pésame y la solidaridad del Reino, al tiempo que garantizó que todos los servicios consulares permanecen «plenamente movilizados» para proveer el apoyo administrativo necesario en esta difícil etapa.
Uno de los ejes centrales de la actuación consular es la gestión del traslado de los restos mortales de Abderrahim Fakir a Marruecos. El Consulado está acompañando a la familia en todos los trámites administrativos relacionados con esta operación, que se llevará a cabo «en las mejores condiciones posibles» una vez concluidos los procedimientos legales y obtenidas las autorizaciones pertinentes de las autoridades judiciales italianas.
Paralelamente, la representación diplomática marroquí sigue de cerca todas las fases del proceso judicial en curso, «dentro del pleno respeto a los procedimientos legales vigentes», con el fin de mantenerse informada sobre todas las novedades del caso hasta la conclusión de las investigaciones y de las actuaciones judiciales.
El caso ha reavivado en Italia el debate sobre los protocolos de actuación policial y la atención a las crisis psiquiátricas, en un contexto de creciente sensibilización sobre los derechos de los migrantes y las minorías. La familia de la víctima, a través de su abogado, ha solicitado que no sea la propia Policía quien investigue los hechos, invocando criterios establecidos por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
La rápida y coordinada respuesta de la diplomacia marroquí ante esta tragedia pone de manifiesto la prioridad que el Reino concede a la protección y asistencia de sus ciudadanos residentes en el extranjero, una comunidad que supera los cinco millones de personas y que constituye un pilar esencial de la política exterior de Marruecos.
La Embajada en Roma y el Consulado en Bolonia han reiterado su compromiso de seguir este asunto «con toda la atención y responsabilidad» y de proporcionar todas las formas de apoyo y asistencia a la familia del fallecido hasta la finalización de todos los procedimientos pertinentes.
Mientras la investigación judicial sigue su curso, Marruecos mantiene una vigilancia constante para garantizar que los derechos de su nacional sean plenamente respetados y que la verdad de lo ocurrido en aquella tarde de julio en el barrio Pilastro de Bolonia sea esclarecida con todas las garantías.
