Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La fase de grupos ya es historia para Marruecos. Los Leones del Atlas cerraron el primer capítulo de su aventura en el Mundial 2026 con una trabajada victoria por 4-2 ante Haití, un resultado que, sin embargo, no fue suficiente para arrebatarle el liderato del Grupo C a Brasil, que cumplió con su parte al derrotar con autoridad a Escocia por 3-0.
El conjunto dirigido por Mohamed Wahbi finaliza así en la segunda posición de su grupo, una plaza que le permite continuar su camino en la competición, aunque le obliga a afrontar un exigente cruce en la ronda de dieciseisavos de final.
Más allá de los números, Marruecos abandona la fase de grupos con sensaciones positivas. El empate frente a Brasil, la victoria sobre Escocia y el triunfo ante Haití reflejan la competitividad de una selección que sigue creciendo en confianza y que ha demostrado capacidad para adaptarse a escenarios muy distintos durante el torneo.
Ahora todas las miradas se dirigen hacia el Grupo F, donde se decidirá el próximo adversario de los marroquíes. El duelo tendrá lugar en Monterrey, México, durante la madrugada del próximo martes, y enfrentará a los Leones del Atlas con el líder de una llave formada por Países Bajos, Japón, Suecia y una Túnez ya eliminada de la competición.
A falta de la última jornada, la selección neerlandesa ocupa la primera posición y aparece como el rival más probable. Sin embargo, los equilibrios siguen siendo frágiles y cualquier resultado podría modificar el orden final de una de las agrupaciones más disputadas de esta Copa del Mundo.
Mientras espera conocer el nombre de su próximo desafío, Marruecos puede permitirse mirar el recorrido realizado con satisfacción. El objetivo inmediato ya está cumplido: superar la fase de grupos. A partir de ahora comienza otro torneo, el de las eliminatorias directas, donde los detalles marcan la diferencia y donde los sueños pueden adquirir una dimensión mucho mayor.
Los Leones del Atlas siguen en pie. Y lo más importante para ellos es que todavía tienen margen para crecer.
