Rue20 Español/Rabat
La contundente victoria de Marruecos sobre Escocia en el Mundial de 2026 dejó algo más que tres puntos y una brillante actuación colectiva. Los números registrados por los Leones del Atlas colocaron al combinado nacional en una dimensión inédita para el fútbol africano, consolidando una identidad basada en el control del balón y la precisión en la circulación.
Según datos recopilados por la firma especializada Opta y difundidos por medios estadounidenses, la selección marroquí completó 601 pases durante el encuentro disputado en Boston correspondiente a la segunda jornada del Grupo C, una cifra que representa el registro más alto alcanzado por un equipo africano en una Copa del Mundo desde que existen estadísticas detalladas, en 1966.
Más allá del récord, el equipo dirigido por Walid Regragui continúa ampliando una notable racha de regularidad en la fase de grupos del torneo. Marruecos encadena ya seis partidos mundialistas sin perder en esta instancia y mantiene intacta una dinámica positiva que comenzó tras su última derrota en una fase inicial, registrada en Rusia 2018.
La actuación frente a Escocia también permitió a Ismael Saibari inscribir su nombre en los libros de historia. El centrocampista ofensivo marcó apenas transcurridos 71 segundos de juego, estableciendo el gol más rápido conseguido por Marruecos en una Copa del Mundo.
Además, se convirtió en el primer futbolista marroquí capaz de anotar en dos encuentros consecutivos del torneo y en el segundo jugador africano que logra ver puerta en sus dos primeras apariciones mundialistas, una estadística que hasta ahora solo ostentaba el egipcio Mohamed Salah.
La coincidencia con el rival evocó inevitablemente uno de los recuerdos más memorables del fútbol marroquí. Veintiocho años después del histórico 3-0 firmado ante Escocia en Francia 1998, los Leones del Atlas volvieron a exhibir superioridad frente al conjunto británico, esta vez con un estilo más elaborado y apoyado en la posesión, una característica que ha convertido a Marruecos en uno de los equipos con mayor personalidad del campeonato.
Con un fútbol de asociación cada vez más refinado y estadísticas reservadas para las grandes potencias, la selección marroquí sigue confirmando que su histórica semifinal de Catar 2022 no fue una excepción, sino el punto de partida de una generación que continúa elevando el prestigio del fútbol africano en la escena mundial.
