Rue20 Español/Boston
Boston amaneció con ambiente de gran cita mundialista en las instalaciones del New England Revolution Training Center, donde la selección de Marruecos afinó este miércoles los últimos detalles de cara a su segundo compromiso en el Mundial 2026 ante Escocia, un duelo que empieza a perfilarse como clave en el rumbo del grupo.
La sesión, de carácter cerrado y alta intensidad, puso el punto final a varios días de trabajo táctico en territorio estadounidense. El seleccionador Mohamed Ouahbi dispuso una práctica enfocada en ajustes de presión, salida de balón y automatismos defensivos, en un contexto en el que el equipo busca continuidad tras un estreno competitivo ante Brasil.

El ambiente estuvo marcado también por la presencia institucional del presidente de la Federación, Fouzi Lekjaa, que siguió de cerca el trabajo del grupo y mantuvo intercambios con el cuerpo técnico y varios jugadores al término de la sesión. Su visita añadió un componente de respaldo institucional en un momento en el que el margen de error empieza a reducirse en la fase de grupos.
Entre los futbolistas, la atención se centró en la preparación del bloque defensivo liderado por Yassine Bounou, una de las piezas más consistentes en el debut ante Brasil, encuentro que terminó con empate y dejó sensaciones de solidez y competitividad en el conjunto marroquí.
El cuerpo técnico insistió en la importancia de la concentración ante una Escocia que llega con pleno de confianza tras su victoria en la primera jornada frente a Haití. El análisis interno del rival subraya su orden táctico, su capacidad física y su eficacia en partidos de ritmo alto, factores que obligarán a Marruecos a sostener un nivel de precisión similar al mostrado en su estreno.
El partido, que se disputará este viernes en el Gillette Stadium de Boston, será dirigido por un equipo arbitral encabezado por el uzbeko Ilgiz Tantashev, en un encuentro que podría empezar a marcar diferencias importantes en la clasificación del grupo.
Tras este compromiso, la selección marroquí cerrará su calendario de la fase inicial el 24 de junio en Atlanta, en un duelo ante Haití que podría llegar con cuentas abiertas o incluso con escenarios decisivos para la continuidad en el torneo.

