Rue20 Español/Rabat
La campaña agrícola 2025-2026 marcará el retorno de una fuerte producción cerealista en Marruecos, con una cosecha estimada en alrededor de 90 millones de quintales, según anunció el ministro de Agricultura, Pesca Marítima, Desarrollo Rural y Aguas y Bosques, Ahmed Bouari. La cifra supone una recuperación significativa respecto a los bajos niveles registrados durante los años anteriores, marcados por la sequía.
Durante una sesión de preguntas orales en la Cámara de Consejeros, el responsable gubernamental destacó que las abundantes precipitaciones registradas durante el pasado invierno han favorecido una notable mejora de la producción agrícola, especialmente en un sector considerado estratégico para la seguridad alimentaria y la economía rural del país.
Según las estimaciones oficiales, la cosecha estará compuesta por 44 millones de quintales de trigo blando, 21 millones de quintales de trigo duro y 25 millones de quintales de cebada.
Bouari señaló además que las precipitaciones acumuladas hasta el 12 de junio alcanzaron los 571 milímetros, lo que representa un incremento del 94 % en comparación con la campaña agrícola precedente y un 45 % más respecto a un año considerado promedio.
El ministro subrayó que, paralelamente a la recuperación de la producción, el Gobierno continúa impulsando medidas destinadas a reforzar de manera sostenible la seguridad alimentaria nacional y aumentar la capacidad de respuesta frente a futuras crisis climáticas y perturbaciones de los mercados internacionales.
En este marco, el departamento de Agricultura prosigue el proyecto nacional para ampliar las capacidades de almacenamiento de cereales mediante la creación de unidades de proximidad con una capacidad total cercana a los dos millones de quintales. Asimismo, se prevé la constitución de un stock estratégico nacional y el aumento de las ayudas a las inversiones en infraestructuras de almacenamiento, cuya tasa de apoyo pasará del 10 % al 25 %.
Las autoridades consideran que estas medidas permitirán fortalecer la resiliencia del país frente a futuras sequías, crisis internacionales y fluctuaciones de los precios de las materias primas agrícolas.
Bouari indicó igualmente que el ministerio trabaja, en coordinación con los profesionales del sector, en una estrategia para acelerar la mecanización agrícola y adaptar el marco jurídico que regula esta actividad. También está prevista una revisión del sistema de ayudas destinado a la adquisición de maquinaria y equipamiento agrícola para agricultores y empresas de servicios del sector.
Entre las medidas de acompañamiento aplicadas durante la campaña, el Gobierno distribuyó de forma anticipada 500.000 toneladas de fertilizantes, con el objetivo de mejorar el rendimiento de las explotaciones agrícolas. A ello se suman programas de apoyo para análisis de suelos y agua, la continuidad de la siembra directa y el fomento de prácticas agrícolas sostenibles.
Con estas previsiones, la campaña 2025-2026 se perfila como una de las más favorables de los últimos años para la agricultura marroquí, impulsada por unas condiciones climáticas especialmente beneficiosas y por el refuerzo de las políticas de apoyo al sector.
