Rue20 Español/Rabat
Marruecos ha pasado a ocupar una posición central en la estrategia de expansión económica de Corea del Sur, que busca diversificar sus intercambios comerciales y reducir su dependencia de mercados tradicionales mediante la firma de nuevos acuerdos internacionales. En este contexto, el Reino se perfila como un socio prioritario para Seúl gracias a su ubicación estratégica entre África, Europa y Oriente Medio.
La relevancia de Marruecos fue destacada durante la 57.ª reunión del Comité de Promoción del Comercio Exterior de Corea del Sur, celebrada este lunes bajo la presidencia del ministro de Comercio, Yeo Han-koo. Durante el encuentro, las autoridades revisaron el estado de varias negociaciones comerciales clave, entre ellas el Acuerdo Integral de Asociación Económica (CEPA) que actualmente negocian Rabat y Seúl.
Las autoridades surcoreanas consideran que Marruecos ofrece ventajas competitivas únicas dentro del continente africano. Además de su posición geográfica privilegiada, destacan la extensa red de acuerdos de libre comercio que mantiene con importantes economías internacionales, especialmente con Estados Unidos y la Unión Europea. Esta característica convierte al Reino en un punto de acceso atractivo para las empresas coreanas interesadas en ampliar su presencia en mercados globales.
La negociación del futuro CEPA se enmarca en la estrategia surcoreana de reforzar la resiliencia de sus cadenas de suministro y abrir nuevas oportunidades para sus exportaciones en un escenario internacional marcado por crecientes incertidumbres geopolíticas y comerciales. El acuerdo aspira a facilitar el intercambio de bienes y servicios, estimular las inversiones bilaterales y fortalecer la cooperación industrial entre ambos países.
Seúl considera además que Marruecos puede desempeñar un papel fundamental como plataforma regional para la expansión de las compañías surcoreanas en África, una de las regiones con mayor potencial de crecimiento económico en las próximas décadas. Entre los sectores identificados como prioritarios para la cooperación destacan la industria manufacturera, la automoción, las energías renovables, la logística y las infraestructuras.
Durante la misma reunión, el Gobierno surcoreano reiteró su intención de acelerar las negociaciones comerciales con varios socios estratégicos, entre ellos China, en el marco de la segunda fase de su acuerdo de libre comercio; Mongolia; y Marruecos, mediante la conclusión del CEPA. No obstante, el expediente marroquí figura entre los proyectos considerados más prometedores para reforzar la presencia económica de Corea del Sur en el continente africano.
Las autoridades de Seúl estiman que un acuerdo con Rabat permitiría a las empresas surcoreanas acceder de forma más eficiente a un mercado regional compuesto por cientos de millones de consumidores, al tiempo que contribuiría a estrechar los vínculos económicos entre Asia Oriental y el norte de África.
Al término de la reunión, el ministro Yeo Han-koo reafirmó el compromiso de su Gobierno con la ampliación de la red de acuerdos económicos internacionales, subrayando que Corea del Sur continuará impulsando las negociaciones comerciales consideradas estratégicas para apoyar la internacionalización de sus empresas y aprovechar las oportunidades de crecimiento en nuevos mercados.
La evolución de las conversaciones entre Marruecos y Corea del Sur será seguida con atención por los sectores empresariales de ambos países, que ven en el futuro acuerdo una herramienta clave para incrementar los intercambios comerciales, atraer inversiones y consolidar una cooperación industrial de largo plazo.
