Rue20 Español/Rabat
Decenas de países han renovado este martes su apoyo a la soberanía de Marruecos sobre sus provincias del sur, durante el 62.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, celebrado en Ginebra.
El embajador y representante permanente de Marruecos ante la Oficina de la ONU en Ginebra, Omar Zniber, leyó una declaración en nombre de este grupo de Estados en el marco del punto 2 del orden del día del Consejo. En dicho texto, los países firmantes subrayaron la importancia de que la interacción entre los Estados miembros y el Consejo, así como con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, se mantenga dentro de su marco bilateral, evitando su uso o instrumentalización con fines ajenos a su mandato original.
El comunicado señaló que la cuestión del Sáhara se inscribe en un proceso político supervisado por las Naciones Unidas a través del Consejo de Seguridad, que considera la iniciativa de autonomía bajo soberanía marroquí como una base seria y realista para alcanzar una solución duradera al conflicto.
En este contexto, los cuarenta países expresaron su apoyo a la aplicación de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, orientada a relanzar las negociaciones entre las partes sobre la base de la iniciativa de autonomía marroquí, con el objetivo de alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable.
El grupo acogió asimismo de forma positiva la actualización de la propuesta de autonomía por parte de Marruecos, así como la ampliación de sus contenidos, destacando el compromiso de garantizar el retorno e integración de los retenidos de los campamentos de Tinduf en condiciones de igualdad con el resto de ciudadanos.
Igualmente, los Estados que respaldan la iniciativa subrayaron la cooperación constructiva y voluntaria de Marruecos con los mecanismos de derechos humanos de la ONU, en particular con la Oficina del Alto Comisionado y los procedimientos especiales del Consejo, lo que, según el comunicado, contribuye al fortalecimiento de los derechos y libertades en todo el territorio nacional.
El texto añade que la apertura de consulados generales de varios países en las ciudades de El Aaiún y Dajla refleja una dinámica de apoyo al desarrollo económico y a la inversión en las provincias del sur, además de reforzar la cooperación regional y continental.
Finalmente, el grupo de países consideró que una resolución definitiva del conflicto abriría perspectivas más amplias para la integración y el desarrollo en los espacios africano y árabe, destacando los esfuerzos de Marruecos para avanzar hacia este objetivo.
