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Marruecos ha elevado la capacidad de su sistema de formación profesional hasta las 730.000 plazas, frente a las 580.000 registradas al inicio del actual mandato gubernamental, según informó el ministro de Inclusión Económica, Pequeña Empresa, Empleo y Competencias, Younes Sekkouri.
Durante una sesión de preguntas orales en la Cámara de Representantes sobre la aceleración de la construcción y modernización de los centros de formación profesional, el ministro destacó el crecimiento sostenido de la infraestructura formativa del Reino y los esfuerzos emprendidos para reforzar la calidad de la enseñanza técnica y profesional.
Sekkouri señaló que Marruecos dispone actualmente de 2.588 establecimientos de formación profesional, de los cuales 1.600 pertenecen al sector privado y el resto al sector público. Asimismo, explicó que en los últimos cinco años se han construido más de 80 nuevos centros públicos, entre ellos nueve Ciudades de los Oficios y las Competencias que ya se encuentran operativas y reciben estudiantes.
El responsable gubernamental añadió que otras tres Ciudades de los Oficios y las Competencias han concluido o están a punto de finalizar sus obras de construcción y comenzarán a acoger a sus primeros alumnos a partir del próximo curso escolar, previsto para septiembre.
Además de la ampliación de la capacidad de acogida, el ministro destacó el fortalecimiento de las condiciones de acceso a la formación. En este sentido, indicó que ha aumentado el número de residencias destinadas a los estudiantes y que los beneficiarios de becas pasaron de 25.000 a 35.000.
Sekkouri subrayó que la transformación del sector no se limita a las inversiones en infraestructuras, sino que también persigue mejorar la calidad de la formación impartida. Para ello, se han revisado los programas pedagógicos con el fin de adaptarlos a las necesidades reales de las empresas y a la evolución tecnológica, al tiempo que se han modernizado los métodos de enseñanza, los marcos de competencias y los procedimientos administrativos.
Según el ministro, estas reformas buscan dotar al sistema de una mayor eficiencia y flexibilidad, además de reforzar su orientación hacia la inserción laboral de los jóvenes.
La formación profesional constituye uno de los ejes estratégicos de la política de desarrollo económico y social del país, complementando la enseñanza académica tradicional. A través de la ampliación de plazas, la modernización de las infraestructuras y la adecuación de los programas a las exigencias del mercado laboral, el Gobierno aspira a reducir el desempleo y mejorar la correspondencia entre formación y empleo.
Esta apuesta responde también a la ambición de Marruecos de consolidarse como un importante polo industrial en África. La rápida evolución del mercado laboral, impulsada por la transformación digital, la industrialización y el crecimiento de sectores como las energías renovables, la aeronáutica, la automoción y los servicios de externalización, está generando una demanda creciente de competencias técnicas especializadas, lo que explica la expansión continua de la formación profesional en el Reino.
