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Meryem Ghoua
La selección marroquí comenzó su participación en la Copa del Mundo 2026 con una actuación de gran nivel frente a Brasil, logrando un empate 1-1 en un intenso encuentro correspondiente a la primera jornada del Grupo C disputado en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.

Los Leones del Atlas arrancaron el partido con personalidad, presión alta y una notable intensidad que sorprendió a la selección brasileña. Desde los primeros minutos, Marruecos se adueñó de varias fases del encuentro, obligando a Brasil a cometer errores en la salida de balón y generando constantes situaciones de peligro.

La superioridad marroquí tuvo recompensa en el minuto 21. Tras una acción de gran calidad de Brahim Díaz, que filtró un pase magistral entre líneas, Ismael Saibari apareció para definir con sangre fría y adelantar a Marruecos en el marcador. El tanto hizo justicia a lo que se veía sobre el terreno de juego, con una selección marroquí mucho más agresiva y decidida que su rival.

Lejos de conformarse con la ventaja, Marruecos continuó atacando y dispuso de varias oportunidades para ampliar la diferencia. Sin embargo, la falta de acierto en los últimos metros impidió que los Leones castigaran aún más a una Brasil que atravesaba sus momentos más complicados del encuentro.

Cuando mejor estaba jugando Marruecos, apareció el talento individual brasileño. En el minuto 32, Vinicius Júnior aprovechó una acción ofensiva de la «Canarinha» para devolver la igualdad al marcador y firmar el 1-1. El gol permitió a Brasil recuperar cierta tranquilidad después de una primera media hora en la que se vio claramente superada por el conjunto dirigido por Mohamed Ouahbi.

La primera mitad terminó dejando sensaciones muy positivas para Marruecos. Los compañeros de Hakimi mostraron un fútbol dinámico, agresivo y valiente, dominando numerosos tramos del partido y generando más ocasiones claras que una Brasil que dependió en exceso de sus individualidades.

Tras el descanso, el ritmo del encuentro descendió considerablemente. Brasil intentó asumir un mayor control del balón, mientras que Marruecos apostó por una gestión más equilibrada de sus esfuerzos. El choque se volvió más táctico y menos vertiginoso que en la primera parte, con ambos equipos mostrando mayor prudencia para evitar errores que pudieran resultar decisivos.

Aunque hubo aproximaciones en ambas áreas, ninguna de las dos selecciones consiguió encontrar el gol de la victoria. Marruecos mantuvo una gran solidez defensiva y Brasil tampoco logró imponer la diferencia de calidad que se le presuponía antes del encuentro.

Con este empate, Marruecos envía un mensaje claro al resto de participantes del Mundial: está preparado para competir de tú a tú contra cualquier selección. Los Leones del Atlas dejaron escapar la victoria tras una primera parte brillante, pero se marchan con un punto de enorme valor y con la sensación de haber estado muy cerca de derrotar a una de las grandes favoritas al título mundial.
Fotos de Mohammed Ourabai
