Rue20 Español/Rabat
A pocos días del encuentro que enfrentará a Marruecos y Brasil en la Copa Mundial de la FIFA 2026, la diplomacia de ambos países ha encontrado en el fútbol un terreno común para fortalecer el diálogo y proyectar nuevas perspectivas de cooperación.
El próximo partido, previsto para el 13 de junio en el estadio de Nueva York-Nueva Jersey, ha servido de telón de fondo para una reflexión conjunta sobre el papel del deporte como herramienta de acercamiento entre naciones.
Durante una conferencia organizada por el centro de estudios Atlantic Council bajo el tema “El poder del deporte en la diplomacia”, el embajador de Marruecos en Estados Unidos, Youssef Amrani, y la embajadora de Brasil en Washington, Maria Luisa Ribeiro Viotti, coincidieron en destacar la capacidad del fútbol para tender puentes entre pueblos y culturas más allá de las diferencias políticas o geográficas.
Amrani subrayó que el fútbol se ha convertido en un lenguaje universal capaz de fomentar el entendimiento mutuo y generar vínculos duraderos entre las sociedades. Según explicó, la experiencia acumulada durante décadas de actividad diplomática le ha permitido comprobar cómo el deporte puede acelerar procesos de acercamiento que, en ocasiones, requieren años de trabajo político.
El diplomático marroquí vinculó además la celebración del Mundial 2026 con otro acontecimiento de gran relevancia para el Reino: el 250 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Marruecos y Estados Unidos.
Asimismo, destacó la importancia de la organización conjunta del Mundial 2030 por parte de Marruecos, España y Portugal, un proyecto que consideró una muestra del papel estratégico que desempeña el Reino como punto de conexión entre África, Europa y el espacio atlántico.
En este contexto, Amrani presentó a Marruecos como un actor comprometido con la cooperación internacional y el diálogo intercultural, señalando que los grandes eventos deportivos constituyen una oportunidad para promover valores de convivencia y colaboración en un escenario global marcado por múltiples desafíos.
El embajador atribuyó los recientes éxitos del fútbol marroquí a una estrategia sostenida de inversión en infraestructuras, formación y desarrollo del talento, impulsada durante los últimos años.
Recordó que el histórico recorrido de la selección nacional en el Mundial de Qatar 2022, así como los avances registrados en las categorías juveniles y en el fútbol femenino, reflejan la consolidación de un modelo deportivo de largo plazo.
Más allá de la dimensión deportiva, el responsable marroquí destacó la creciente relevancia de las relaciones económicas entre Rabat y Brasilia. Según indicó, ambos países han fortalecido sus intercambios en sectores estratégicos como la agricultura, la seguridad alimentaria, los fertilizantes y la industria, en un contexto marcado por el auge del Atlántico Sur como espacio de cooperación y crecimiento.
De cara al encuentro mundialista, Amrani insistió en que el resultado deportivo no eclipsará la calidad de las relaciones bilaterales, defendiendo que la amistad y la cooperación entre ambos países constituyen una victoria compartida independientemente del marcador final.
Por su parte, la embajadora brasileña elogió la evolución experimentada por el fútbol marroquí en los últimos años y calificó al Reino como una de las nuevas referencias del panorama futbolístico internacional.
Ribeiro Viotti destacó especialmente la disciplina táctica, la organización colectiva y la capacidad competitiva de los Leones del Atlas, augurando un partido de alto nivel entre dos selecciones que representan tradiciones futbolísticas de primer orden.
La diplomática brasileña consideró igualmente que la organización del Mundial 2030 ofrecerá a Marruecos una plataforma privilegiada para reforzar su visibilidad internacional y consolidar su posicionamiento como uno de los principales actores emergentes del deporte mundial.
