Rue20 Español/Rabat
A pocos días del inicio de la Copa del Mundo de 2026, la selección de Marruecos firmó una actuación convincente al imponerse con claridad por 4-0 ante Madagascar en un encuentro disputado en Rabat. Más allá del resultado, el partido sirvió como laboratorio táctico para el seleccionador Mohamed Ouahbi, que aprovechó la cita para probar distintas alternativas antes del viaje a Estados Unidos.
El triunfo de los Leones del Atlas, aunque logrado ante un rival de menor exigencia, dejó sensaciones positivas por el dominio colectivo mostrado desde el inicio. La selección marroquí impuso su ritmo y controló el encuentro con autoridad, destacando especialmente el rendimiento de Ismaël Saibari, autor de un doblete y gran protagonista de la noche. Su actuación refuerza su papel como una de las piezas emergentes más relevantes del grupo.
Una de las principales conclusiones del encuentro fue la continuidad del esquema con “falso 9”, una función asumida por Saibari, que respondió con eficacia al alternar movimientos de apoyo en la construcción del juego y llegadas al área para finalizar las jugadas.
El centro del campo volvió a consolidarse como la zona más determinante del conjunto marroquí. El trío formado por Sofyan Amrabat, Ayyoub Bouaddi y Bilal El Khannouss en la primera mitad, junto a las aportaciones posteriores de Azzedine Ounahi y Samir El Mourabet, permitió a Marruecos dominar con claridad la posesión y el ritmo del juego.
La circulación del balón fue fluida, las salidas desde atrás precisas y las transiciones ofensivas eficaces. El Khannouss volvió a exhibir su calidad técnica, mientras Bouaddi confirmó su proyección a pesar de su juventud. En la segunda parte, Ounahi aportó dinamismo y capacidad para romper líneas.
En los costados, Abdessamad Ezzalzouli destacó por su velocidad y desborde durante la primera mitad, mientras que Ayoube Amaimouni tuvo una participación más discreta, con algunas imprecisiones en la toma de decisiones.
En defensa, Noussair Mazraoui mostró un perfil muy activo en ataque con constantes incorporaciones por banda. En el eje defensivo, la pareja formada por Issa Diop y Redouane Halhal apenas pudo ser evaluada debido a la escasa exigencia ofensiva del rival.
El encuentro también deja margen para la incorporación progresiva de jugadores clave como Achraf Hakimi y Nayef Aguerd, además de Neil El Aynaoui o Zakaria El Ouahdi, que ampliarán las opciones del seleccionador.
Con este triunfo, Marruecos refuerza su confianza y consolida automatismos colectivos antes de su próxima prueba frente a Noruega, un test considerado más exigente que permitirá medir con mayor precisión el verdadero nivel del equipo antes del Mundial.
