Rue20 Español/Rabat
Marruecos se prepara para una nueva etapa de expansión de su red nacional de autopistas mediante una serie de proyectos estratégicos destinados a descongestionar los corredores más transitados, mejorar la conexión entre regiones y reforzar las infraestructuras de cara a los grandes eventos internacionales previstos para 2030.
La Sociedad Nacional de Autopistas de Marruecos (ADM) informó que la red construida desde su creación alcanza ya los 1.800 kilómetros, considerada la segunda más extensa de África después de la de Sudáfrica. No obstante, las autoridades prevén una nueva generación de proyectos centrados en la conectividad territorial, el apoyo a los polos económicos y la integración de nuevas plataformas logísticas y portuarias.
Entre los proyectos prioritarios figura la futura autopista Rabat-Casablanca Continental, considerada una de las infraestructuras más sensibles del nuevo programa. Este eje, de 60 kilómetros de longitud, conectará la circunvalación de Rabat desde la bifurcación de Aïn Atiq con la circunvalación de Casablanca a la altura de Tit Mellil, con una inversión estimada de 6.500 millones de dirhams.
La nueva conexión permitirá aliviar la presión sobre la actual autopista Casablanca-Rabat, uno de los corredores con mayor densidad de tráfico del país. El proyecto forma parte de un programa más amplio acordado entre el Estado y ADM para el período 2025-2032, que contempla inversiones globales de 12.500 millones de dirhams destinadas también a proyectos como Tit Mellil-Berrechid y la remodelación de los nudos de Sidi Maarouf y Aïn Harrouda.
ADM destacó igualmente que este programa responde a objetivos deportivos y urbanos, especialmente en relación con la mejora de la accesibilidad al Gran Estadio de Casablanca y la preparación de las infraestructuras para los grandes eventos que Marruecos aspira a albergar en los próximos años.
En este contexto, la entrada en servicio de la autopista Tit Mellil-Berrechid el 27 de noviembre de 2025 representó un primer paso en la reorganización del tráfico en torno a Casablanca. La vía, de 30 kilómetros y construida con una inversión de 2.500 millones de dirhams, enlaza la circunvalación de Casablanca con los ejes Casablanca-Marrakech y Berrechid-Béni Mellal.
En la región Oriental, la autopista Guercif-Nador constituye otro de los proyectos estratégicos en desarrollo. Esta infraestructura conectará el puerto Nador West Med con la red nacional de autopistas, reforzando así el papel logístico y económico del este del país.
ADM había anunciado inicialmente en 2021 un trazado de 104 kilómetros con un coste estimado de 5.500 millones de dirhams. Actualmente, las obras avanzan por tramos: el segmento de 36,7 kilómetros entre la autopista Fez-Oujda y el eje Guercif-Nador ya ha comenzado, mientras que el tramo Driouch-Nador West Med registra un avance cercano al 80%. Asimismo, el tramo Saka-Driouch, de 40,5 kilómetros, continúa su ejecución tras el inicio de las obras el pasado enero.
Otro de los proyectos de mayor alcance es la futura autopista Fez-Marrakech, considerada una de las obras más estructurantes previstas para la próxima década. Los estudios preliminares ya han comenzado para un corredor de aproximadamente 420 kilómetros que atravesará Meknès, Khénifra y Béni Mellal, con una inversión estimada en cerca de 28.000 millones de dirhams.
La futura infraestructura buscará reducir significativamente los tiempos de desplazamiento entre las principales ciudades del interior del país y ofrecer una alternativa a la carretera nacional 8, frecuentemente saturada. Además, permitirá integrar de manera más directa a las regiones interiores dentro de la red económica nacional.
Paralelamente, otros proyectos continúan en fase de planificación o estudio, entre ellos la circunvalación Este de Safi, la prolongación Agadir-Tiznit, la circunvalación Este de Marrakech, los ejes Marrakech-Safi y Marrakech-Ouarzazate, así como los corredores Safi-Essaouira, Khénifra-Midelt y Tánger/Tetuán-Fez/Meknès.
Con este conjunto de proyectos, Marruecos busca redefinir el papel de su red de autopistas, que ya no estará centrada únicamente en la conexión de las grandes ciudades costeras, sino también en la integración de las regiones interiores, los nuevos polos industriales y los puertos estratégicos del país.
