Rue20 Español/Rabat
Una delegación del Parlamento marroquí participó en la primera sesión extraordinaria del Parlamento Panafricano, celebrada del 28 al 30 de abril en Midrand, en Sudáfrica, en el marco de su séptima legislatura, marcada por la elección de la nueva Mesa de la institución.
Según un comunicado parlamentario, los trabajos de esta sesión estuvieron centrados principalmente en la designación del presidente del órgano y de sus cuatro vicepresidentes, tras la expiración del mandato de la anterior Mesa el pasado 28 de febrero.
No obstante, las reuniones del Grupo norteafricano, organizadas paralelamente los días 28 y 29 de abril, estuvieron marcadas por “graves irregularidades y violaciones de carácter procedimental y jurídico”. Entre ellas, se señala la imposición de un procedimiento de votación sin base legal, el incumplimiento del principio de consenso y una “injerencia flagrante e ilegal” de la administración en el desarrollo de los trabajos.
El comunicado denuncia además el despliegue de personal de seguridad privado durante las reuniones, considerado un precedente “peligroso e inédito”, así como diversas anomalías que afectaron a la integridad del proceso, como divergencias en el número de votantes, la prolongación indebida de la sesión y la adopción de decisiones fuera del marco reglamentario.
En este contexto, la delegación marroquí dirigió una carta oficial de protesta al presidente de la Comisión de la Unión Africana y al asesor jurídico de la organización, en la que detalló las irregularidades observadas y solicitó una intervención urgente para garantizar el respeto de las normas institucionales.
La delegación expresó igualmente su preocupación por la vulneración de principios fundamentales como la neutralidad y el consenso, así como por la adopción de un método de votación sin fundamento jurídico claro y contrario al principio de rotación entre los Estados miembros.
Ante esta situación, Marruecos anunció su protesta formal contra el desarrollo de las reuniones y rechazó los resultados del proceso electoral, al considerar que carecen de base jurídica sólida. Asimismo, decidió boicotear dicho proceso en defensa de los principios de legitimidad y transparencia y con el objetivo de preservar la credibilidad del Parlamento Panafricano.
Pese a ello, la delegación marroquí reafirmó su compromiso con los objetivos de la institución, orientados a fortalecer la participación democrática en el continente y a impulsar la integración africana, insistiendo en la necesidad de garantizar procedimientos transparentes y conformes a las normas jurídicas que rigen su funcionamiento.
