Rue20 Español/Tánger
Diez empresas del clúster valenciano AVIA han puesto rumbo a Tánger esta semana con una idea clara: mirar hacia el sur y entender, sobre el terreno, por qué Marruecos se ha convertido en uno de los polos industriales más dinámicos del sector automovilístico. No han viajado solas. Junto a ellas, representantes de clústeres de Galicia, La Rioja, Cataluña, Aragón, Navarra y Cantabria han conformado una delegación de 22 empresas españolas que han participado en el XI Encuentro Hispano-Marroquí de la Industria de Automoción, celebrado del 20 al 24 de abril.
El viaje ha tenido mucho de exploración, pero también de toma de contacto real con un ecosistema industrial que ya no es emergente, sino una realidad consolidada. Durante su estancia, las empresas visitaron las instalaciones de gigantes como Stellantis, Renault, Forvia y Adient, actores clave de una cadena de valor que sitúa a Marruecos como plataforma estratégica entre Europa y África, segun informa Auto-revista.
Más allá de las visitas, la agenda se centró en encuentros personalizados entre empresas, organizados los días 22 y 23 de abril, así como en la participación en el foro con un espacio propio. La iniciativa, impulsada por IVACE Internacional y la Cámara de Comercio de España en Tánger, buscaba facilitar conexiones directas con socios locales y abrir la puerta a futuras colaboraciones.
El interés no es casual. Las empresas valencianas —desde fabricantes industriales hasta firmas tecnológicas y de software— observan en Marruecos no solo un mercado en crecimiento, sino también una puerta de entrada al conjunto del continente africano, donde los proyectos de movilidad y transformación industrial avanzan a gran velocidad.
En paralelo, el encuentro ha servido también como espacio de reflexión. Representantes de las compañías participaron en mesas redondas centradas en los desafíos del sector: desde la reconfiguración de las cadenas de valor hasta las exigencias en sostenibilidad e inversión. Intervenciones como las de David Ochoa, de Industrias Ochoa, o Darío Terrés, de Wonderbits, pusieron voz a las inquietudes y oportunidades que enfrenta la industria en este nuevo contexto global.
Para la directora de AVIA, Jackie Sánchez-Molero, el balance es claro: este tipo de misiones permiten a las empresas “identificar oportunidades reales de negocio” y, al mismo tiempo, fortalecer lazos con instituciones y actores industriales marroquíes. En un momento en el que la cooperación económica entre ambos países gana peso, encuentros como este reflejan una tendencia de fondo: la creciente interdependencia entre España y Marruecos en sectores estratégicos.
En Tánger, donde fábricas, puertos y zonas industriales dibujan el mapa de una economía en expansión, las empresas españolas no solo han observado. Han empezado, también, a posicionarse. Porque el futuro de la automoción, cada vez más, se escribe en ambos lados del Estrecho.
