Rue20 Español/Madrid
La hostilidad por hostilidad, así es la política de Vox que está ejerciendo tanto contra la inmigración como contra cualquier tema propuesto por la izquierda. El diputado del partido ultraderechista español, José María Sánchez García, fue expulsado este martes del pleno del Congreso de los Diputados tras protagonizar un tenso incidente durante una sesión marcada por el debate sobre la memoria histórica.
Los hechos se produjeron mientras intervenía el diputado de ERC, Francesc-Marc Álvaro, en el marco de una iniciativa presentada por el PSOE relativa al denominado “bibliocausto”, en referencia a la quema y destrucción de libros durante la dictadura franquista, así como al reconocimiento de libreros y bibliotecarios que preservaron dichas obras, según informa la prensa española.
Durante la intervención, Sánchez García interrumpió desde su escaño, lo que motivó una primera llamada al orden por parte de la presidencia. Posteriormente, el diputado de Vox se dirigió a la mesa presidencial para expresar sus quejas, lo que provocó una segunda advertencia por parte del vicepresidente primero del Congreso, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, quien en ese momento dirigía la sesión.
Lejos de acatar las indicaciones, el parlamentario volvió a protestar y se acercó nuevamente a la presidencia, desoyendo las advertencias reglamentarias. Tras una tercera llamada al orden, Gómez de Celis anunció su expulsión del hemiciclo, conforme a la normativa parlamentaria, lo que le impidió continuar participando en los debates y votaciones del resto de la jornada, afectando así a su formación y dañando su reputación.
Tras el incidente, el vicepresidente del Congreso defendió su actuación a través de redes sociales, subrayando que “hay actitudes intolerables en democracia” y reafirmando su compromiso con el respeto institucional y el correcto funcionamiento del Parlamento.
Por su parte, desde Vox, formación liderada por Santiago Abascal, se ofreció una versión distinta de lo ocurrido. Según el partido, el altercado se originó después de que el diputado de ERC Jordi Salvador profiriera insultos contra Sánchez García, calificándolo de “analfabeto”, “nazi” y “asesino”. La formación asegura que su diputado solicitó intervenir para denunciar estos hechos, pero no obtuvo la palabra.
Asimismo, Vox sostiene que Sánchez García decidió acercarse a la tribuna para expresar su protesta, momento en el que fue finalmente expulsado de la sesión.
Sin embargo, lo contrario es lo que afirman fuentes de la Presidencia del Congreso, encabezada por Francina Armengol, quienes reconocieron que los insultos no están permitidos en el hemiciclo, pero subrayaron que la actuación del diputado de Vox fue contraria al reglamento, especialmente por acceder a la tribuna sin autorización.
