Rue20 Español/Rabat
Marruecos instó este martes a la comunidad internacional a “operar un verdadero cambio de paradigma” en la gestión de la situación de los refugiados en la región de Oriente Medio y Norte de África (MENA), subrayando que la asistencia humanitaria debe trascender su carácter inmediato para convertirse en una vía hacia soluciones duraderas.
Durante su intervención en la 95ª reunión del Comité Permanente del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, celebrada en Ginebra, el embajador y representante permanente de Marruecos ante la ONU en esta ciudad, Omar Zniber, destacó que la región MENA continúa enfrentándose a crisis prolongadas y entrelazadas. En este contexto, citó situaciones como las de Gaza, Siria y Sudán, así como sus repercusiones en el conjunto de la región.
Ante la persistencia de estos desafíos, el diplomático subrayó la necesidad de mantener una respuesta internacional sostenida, pero insistió en que resulta imprescindible evolucionar el enfoque actual. “Ha llegado el momento de operar un verdadero cambio de paradigma”, afirmó.
Zniber hizo hincapié en que la asistencia humanitaria “no puede constituir un fin en sí mismo”, sino que debe servir como punto de partida hacia soluciones duraderas fundamentadas en la inclusión y el empoderamiento de las poblaciones desplazadas.
En su intervención, también alertó sobre ciertas desviaciones en la gestión de las crisis de refugiados, señalando que los campamentos no deben convertirse en soluciones permanentes. Según explicó, estos pueden generar “sistemas paralelos” y “dependencias intergeneracionales” que limitan la movilidad y fomentan la exclusión social.
Asimismo, advirtió que, en determinados contextos, la cuestión de los refugiados puede ser objeto de instrumentalización política, una práctica que, indicó, se observa en el entorno regional inmediato.
El embajador concluyó reafirmando el compromiso pleno de Marruecos de trabajar junto al ACNUR y sus socios internacionales con el objetivo de reducir las situaciones de desplazamiento prolongado de aquí a 2035, en favor de la dignidad y la autonomía de las personas refugiadas.
