Rue20 Español/Casablanca
La organización del Mundial de Fútbol de 2030, que se celebrará conjuntamente en España, Portugal y Marruecos, está en un punto crucial. El poder creciente de Marruecos amenaza con arrebatar a España la organización de partidos clave, incluyendo la final y una de las semifinales del torneo.
Marruecos ha intensificado sus esfuerzos para asegurar la sede de los partidos más importantes del Mundial. Las buenas relaciones entre la FIFA y Marruecos, lideradas por el presidente Gianni Infantino, quien ve en el país un aliado estratégico para promover el fútbol en la región del Magreb, son un factor clave en esta disputa.
La apertura de una oficina de la FIFA en Rabat en 2025 subraya la importancia que el organismo rector del fútbol mundial otorga a Marruecos en la organización del evento.
España, que inicialmente parecía destinada a albergar los partidos más destacados, como el partido inaugural, las semifinales y la final, ve ahora su posición amenazada. El país cuenta con estadios de renombre como el Santiago Bernabéu, el Camp Nou y el Metropolitano, que son considerados de primer nivel y con gran capacidad para eventos deportivos.
Sin embargo, Marruecos ha invertido en la construcción de estadios modernos que impresionaron a la FIFA durante la Copa Africana de Naciones de 2026.
El Gran Estadio Hassan II de Casablanca, con capacidad para 115,000 espectadores, es la principal apuesta para la final, aunque aún no está finalizado.
El Moulay Abdellah de Rabat, que acogió la final de la Copa Africana de Naciones de 2026 y fue reconocido como el «Estadio 2025» por StadiumDB, también se perfila como una posible sede para una semifinal. El Grand Stade de Tánger, aunque menos moderno, también está en consideración.
La decisión final sobre las sedes y la distribución de los partidos clave recaerá en la FIFA, que está actualmente centrada en el Mundial de 2026. Se espera que las decisiones se tomen una vez finalizado este torneo.
