Rue20 Español/Rabat
La Organización Marítima Internacional (OMI), organismo de la ONU encargado de la seguridad y regulación del transporte marítimo global, anunció hoy la convocatoria de una reunión extraordinaria a raíz de la decisión de Irán de cerrar el estrecho de Ormuz, uno de los pasos estratégicos más importantes del comercio petrolero mundial.
La solicitud para esta sesión fue presentada por Marruecos junto a cinco países más, incluyendo Francia, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y el Reino Unido, según confirmó la agencia de noticias francesa AFP..
La sesión extraordinaria se celebrará los días 18 y 19 de marzo y estará enfocada en analizar las repercusiones de la guerra en Oriente Medio sobre la navegación internacional y la seguridad de los marineros en la región del Golfo, con especial atención al estrecho de Ormuz y sus alrededores.
La OMI precisó que, aunque el Consejo, integrado por 40 países elegidos por la Asamblea General, lidera el encuentro, la reunión estará abierta a todos los estados miembros, así como a organizaciones gubernamentales y no gubernamentales relacionadas con el transporte marítimo.
Desde el inicio del conflicto tras los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán, la navegación en el estrecho se ha visto gravemente afectada, provocando interrupciones en el suministro de petróleo y gas y un aumento significativo en los precios energéticos internacionales. La OMI ha registrado al menos 15 incidentes en la zona desde el comienzo del conflicto, con pérdidas humanas entre marineros y trabajadores marítimos.
Ayer jueves, Mojtaba Jamenei, nuevo líder supremo de Irán, confirmó mediante un mensaje televisado que el estrecho permanecerá cerrado, ratificando la orden que la Guardia Revolucionaria iraní se comprometió a ejecutar de inmediato. Este anuncio ha elevado la preocupación internacional sobre la continuidad del comercio mundial y la seguridad en una de las rutas marítimas más transitadas del planeta.
El llamado de Marruecos y sus aliados a la OMI refleja la creciente presión diplomática sobre Teherán para garantizar la libre circulación marítima, mientras los mercados globales y el sector energético monitorean de cerca los desarrollos en la región.
