Rue20 Español/Madrid
España ha decidido enviar la fragata Cristóbal Colón (F-105) al Mediterráneo Oriental para participar en una misión de protección de Chipre junto al grupo naval liderado por el portaaviones francés Charles de Gaulle (R91) y varios buques de la Armada griega, según informó el Ministerio de Defensa español.
El despliegue, que se enmarca en el refuerzo de la seguridad en la frontera oriental de la Unión Europea, pretende ofrecer protección y defensa aérea a la isla mediterránea ante la escalada de tensiones en la región. La misión del buque español consistirá principalmente en tareas de escolta, vigilancia y apoyo a la defensa antiaérea, además de estar preparado para colaborar en una eventual evacuación de civiles si la situación lo requiere.
La fragata española, considerada la más moderna de la Armada, se incorporó inicialmente al grupo naval francés para participar en ejercicios militares. Sin embargo, el Gobierno español decidió finalmente que acompañe al portaaviones francés en su despliegue hacia el Mediterráneo Oriental, donde se prevé que la flotilla llegue a las proximidades de Creta en los próximos días.
La decisión comenzó a tomar forma tras una conversación entre la ministra de Defensa española, Margarita Robles, y su homóloga francesa, Catherine Vautrin, en el contexto de las consultas entre socios europeos ante la creciente inestabilidad en la región.
El Ejecutivo español sostiene que el apoyo militar a Chipre responde a un acto de solidaridad con un Estado miembro de la Unión Europea que ha solicitado ayuda frente a ataques recientes atribuidos a la milicia libanesa Hezbolá, aliada de Irán. En este sentido, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, trasladó su respaldo al presidente chipriota, Nikos Christodoulides, tras el ataque con dron que impactó en la base británica de Akrotiri y obligó a cancelar una reunión de ministros de Exteriores de la UE prevista en la isla.
Las autoridades españolas subrayan que esta operación defensiva no contradice la postura del Gobierno de Madrid de no participar en la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán ni de permitir el uso de las bases militares de Rota y Morón para dicha operación. Según el Ejecutivo, apoyar la defensa de un socio europeo refuerza el orden internacional, mientras que participar en ataques unilaterales sin respaldo jurídico lo debilitaría.
Con más de 200 tripulantes, la fragata Cristóbal Colón está equipada con el sistema de combate Aegis y misiles antiaéreos capaces de interceptar aviones y proyectiles a gran distancia, además de contar con un helicóptero naval Seahawk. Su despliegue marcará la primera participación militar española en la actual crisis regional, aunque limitada a una misión de carácter defensivo dentro del marco de cooperación europea.
En paralelo, España continúa evacuando a sus ciudadanos de la región afectada por el conflicto. En las últimas horas han llegado a la base aérea de Torrejón de Ardoz decenas de españoles evacuados desde Omán, mientras el Ministerio de Asuntos Exteriores mantiene en marcha nuevas operaciones de repatriación para los ciudadanos que desean abandonar la zona.
