Rue20 Español/Rabat
Marruecos avanza hacia una nueva etapa en su estrategia de defensa al pasar de comprador de sistemas militares a actor industrial en tecnologías aeronáuticas de vanguardia.
En asociación con el grupo turco Baykar Technologies, el Reino prevé la puesta en marcha, a partir de 2026, de un complejo industrial integrado en la provincia de Benslimane dedicado a la producción y mantenimiento de drones de combate.
El proyecto, sellado mediante un acuerdo estratégico en diciembre de 2024, entra ya en su fase operativa. Según fuentes concordantes, las obras de infraestructura avanzan a ritmo sostenido para acoger el primer centro marroquí de producción integral de vehículos aéreos no tripulados (UAV), con capacidades que irán más allá del simple ensamblaje.
La futura planta no se limitará a operaciones CKD (montaje a partir de kits). El pliego de condiciones contempla diseño, fabricación, integración de sistemas y mantenimiento pesado, consolidando así una cadena de valor completa en territorio nacional.
El complejo se centrará en la producción del Bayraktar Akinci, considerado el buque insignia tecnológico de la industria turca de drones. Este sistema de tipo HALE (Alta Altitud y Larga Resistencia) representa un salto cualitativo respecto al modelo TB2, al incorporar mayores capacidades de carga útil, autonomía ampliada y funciones avanzadas de reconocimiento y ataque estratégico.
Además de la fabricación de la plataforma aérea, el sitio industrial producirá componentes electrónicos y desarrollará sistemas de software avanzados, reforzando la autonomía operativa de las Fuerzas Armadas Reales (FAR) y reduciendo los tiempos de mantenimiento y modernización.
Para pilotar la implantación industrial, se ha creado en Rabat la sociedad “Atlas Defence”, dotada con un capital de 2,5 millones de dírhams. La entidad está dirigida por Lütfü Haluk Bayraktar y Selçuk Bayraktar, artífices del crecimiento internacional de Baykar.
La misión de esta estructura es triple: asegurar la transferencia efectiva de tecnología, localizar progresivamente la producción y desarrollar un ecosistema nacional de proveedores y piezas de repuesto “Made in Morocco”, sentando las bases de una industria de defensa sostenible.
Soberanía industrial y proyección regional
La iniciativa se enmarca en la aplicación de la ley 10.20 relativa a los materiales y equipos de defensa, que introduce mecanismos de compensación industrial (offset) y exige cláusulas de transferencia tecnológica en los contratos estratégicos.
Con esta apuesta, Marruecos busca transformar sus adquisiciones militares en vectores de desarrollo económico, reducir la dependencia de importaciones y posicionarse como un futuro exportador regional de tecnologías de defensa.
El proyecto también prevé la creación de empleos altamente cualificados para ingenieros y técnicos marroquíes, reforzando el tejido industrial nacional y consolidando una visión estratégica orientada a la soberanía tecnológica y a la consolidación de un polo aeronáutico emergente en Benslimane.
