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Amina Benkhadra, directora general de la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minerales (ONHYM), anunció que la primera fase del desarrollo del campo de gas de Tendrara comenzará su producción en 2026.
En una entrevista con el periódico francófono Le Matin, Benkhadra describió el gas como la «columna vertebral» de la fase de transición energética en Marruecos y situó a Tendrara como la primera prueba concreta de la capacidad del Reino para transformar descubrimientos en producción real.
El proyecto de Tendrara se iniciará con un esquema de gas natural licuado a pequeña escala (Micro-GNL) destinado a los sectores industriales, antes de ampliar su suministro a las estaciones de generación de electricidad, reflejando la transición del país de la exploración teórica a la explotación organizada.
Benkhadra destacó que en las operaciones de exploración participan 13 socios nacionales e internacionales, reforzando la colaboración y la experiencia técnica en el desarrollo de los recursos de gas del Reino.
La directora general presentó un mapa integral de proyectos de gas en Marruecos, subrayando la diversidad de cuencas sedimentarias —tanto terrestres como marítimas— con potencial para producción a corto y medio plazo. Entre las cuencas terrestres, destacó la cuenca del Gharb, pilar histórico de la producción nacional, y la cuenca de Essaouira, activa desde la década de 1980 y vinculada a la industria fosfática. Otras cuencas con actividad de exploración incluyen Zag, Boudnib, Missour, Doukkala, Tadla y Krsif.
En cuanto al potencial marítimo, Benkhadra citó el descubrimiento del campo «Anchoa» y acumulaciones identificadas en Boujdour, aunque subrayó que la explotación offshore requiere inversiones significativas y asociaciones estratégicas de largo plazo.
La funcionaria también abordó la infraestructura de transporte, destacando la recuperación del gasoducto Magreb-Europa (GME) y la implementación de un flujo inverso que permite importar gas natural licuado desde España, garantizando el suministro continuo al mercado nacional.
Además, confirmó planes de conexión de la producción de Tendrara a la línea GME mediante un gasoducto de 120 kilómetros, fortaleciendo la integración con los centros de consumo industrial y eléctrico.
Respecto a la transición energética, Benkhadra enfatizó que el gas natural seguirá siendo esencial durante las próximas décadas, aportando la flexibilidad operativa necesaria para complementar la energía solar y eólica intermitente.
La ONHYM también ha invertido en proyectos de energía geotérmica, hidrógeno natural y almacenamiento de CO₂, en línea con la visión de soberanía energética del Reino.
Finalmente, la directora general mencionó iniciativas estratégicas como el gasoducto africano-atlántico Nigeria-Marruecos, que conectará 13 países y posicionará a Marruecos como un corredor energético clave entre África y Europa.
Con la puesta en marcha de Tendrara, Marruecos entra en una nueva etapa de su transición energética, demostrando que la explotación de recursos nacionales de gas puede integrarse de manera sostenible con el impulso hacia energías limpias y renovables.
