Rue20 Español/Madrid
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, defendió este vienres en el programa La Hora, de RTVE, la necesidad de avanzar sin más dilaciones hacia una solución política para el Sáhara marroquí, al considerar que “50 años para resolver esta situación son más que suficientes”.
Durante su intervención, Albares insistió en la urgencia de cerrar un conflicto prolongado y subrayó que “no podemos permitirnos 50 años más”, apelando a la responsabilidad de los actores implicados.
En ese sentido, recordó que “son las partes las que tienen que tomar la decisión en las Naciones Unidas”, y reiteró el apoyo de España al proceso auspiciado por la ONU: “Ofrecemos todo nuestro apoyo al enviado personal del Secretario General de las Naciones Unidas para alcanzar” una solución.
El jefe de la diplomacia española destacó que la posición de España es conocida y cuenta con un amplio respaldo internacional. “Nuestra posición es muy conocida. Por cierto, es la posición del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas desde octubre y la resolución de octubre sin un solo voto en contra y con el voto de todos los miembros de la Unión Europea”, afirmó, subrayando la unanimidad alcanzada en el seno del órgano de seguridad.
Albares añadió que esta línea es compartida también por el bloque comunitario: “Es también la posición de la Unión Europea”, remarcó, antes de reivindicar el papel activo de España en este proceso: “Una vez más, España liderando”.
Las declaraciones se producen en un contexto marcado por el respaldo internacional creciente al plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara, y por la reciente resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, así como por la adopción de una posición común de la Unión Europea en el marco de sus relaciones con Rabat.
Hace apenas unas semanas, la cuestión del Sáhara marroquí entró en una fase considerada decisiva tras una histórica ronda de negociaciones celebrada en Madrid, organizada bajo la mediación de Estados Unidos y con la participación de todas las partes implicadas, entre ellas Marruecos, Argelia, Mauritania y el Polisario.
El encuentro, que reunió por primera vez a los actores en torno a la propuesta de autonomía marroquí, fue descrito como un punto de “no retorno” al centrarse exclusivamente en su implementación como solución definitiva, en línea con los parámetros fijados por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y con el acompañamiento de la Naciones Unidas.
Las conversaciones evidenciaron que la autonomía marroquí se perfila como la única vía viable para una solución duradera que preserve la estabilidad regional, con el patrocinio confirmado de Washington y debates centrados en la aplicación de la resolución 2797 (2025) y en mecanismos prácticos para cerrar de forma efectiva el expediente del Sáhara marroquí.
