Rue20 Español/Rabat
Marruecos ha demostrado una gestión eficaz ante los episodios de precipitaciones y nevadas excepcionales que han afectado al país en los últimos meses, aseguró este miércoles el ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.
Baraka destacó que el ministerio ha permanecido plenamente movilizado y coordinado durante estas contingencias, defendiendo la comunicación de su departamento frente a las críticas sobre supuesta falta de información. “Nuestro objetivo es proporcionar datos fiables y objetivos, sin polémica, con la presencia de expertos en primera línea”, afirmó.
Según cifras oficiales, desde septiembre el promedio acumulado de lluvias ha alcanzado los 150 milímetros, un incremento del 35% respecto a los promedios históricos desde la década de 1990, y más del triple que en el mismo período del año pasado. El manto de nieve, inicialmente de 55.495 km², cubre actualmente 23.186 km² con un espesor de entre uno y dos metros, contribuyendo significativamente al abastecimiento de las presas.
El impacto de estos fenómenos en las reservas hídricas ha sido considerable. Del 1 de septiembre a la fecha, han ingresado en las presas 12.170 millones de metros cúbicos, de los cuales 11.700 millones se acumularon desde el 12 de diciembre. Solo en los últimos quince días se añadieron 6.500 millones, superando los aportes totales del año pasado. El índice medio de llenado de las presas nacionales alcanza hoy el 69,4%, con 31 embalses por encima del 80% de capacidad y 11 regulados para evacuar el exceso de agua.
Entre los casos más críticos, la presa de Oued El Makhazine, con capacidad total de 1.672 millones de m³, recibió 1.462 millones desde el inicio de las lluvias, de los cuales 1.031 millones en los últimos quince días. Las descargas anticipadas, que alcanzan caudales de hasta 800 m³/s, han permitido proteger a las poblaciones aguas abajo y garantizar la seguridad de la infraestructura.
El ministro enfatizó que todas las operaciones se han basado en modelos hidrológicos avanzados y seguimiento continuo de las subcuencas, lo que permitió anticipar evacuaciones preventivas, como la de Ksar El Kébir, ejecutada 48 horas antes del pico de crecida.
“La prioridad absoluta sigue siendo la protección de los ciudadanos, seguida del almacenamiento para agua potable, riego y producción de energía hidroeléctrica”, concluyó Baraka, reafirmando la estrategia del ministerio de comunicar únicamente información técnica confiable para evitar interpretaciones políticas.
