Rue20 Español/Rabat
La situación hídrica en Marruecos ha experimentado una notable mejoría a comienzos del mes de febrero, marcando un giro significativo tras varios años consecutivos caracterizados por la escasez de precipitaciones y la reducción de las reservas estratégicas de agua.
Según datos anunciados este viernes por el Ministerio de Equipamiento y Agua, un total de 14 presas distribuidas en las distintas cuencas hidrográficas del Reino han alcanzado una tasa de llenado del 100 %, reflejando el impacto directo de las lluvias recientes sobre los niveles de almacenamiento, que han alcanzado cotas no registradas desde hace tiempo.
Las cifras oficiales sitúan la tasa nacional de llenado de los embalses en el 64,7 %, lo que equivale a un volumen total almacenado de 10.853,4 millones de metros cúbicos. Este nivel contrasta con el 27,7 % registrado en el mismo periodo de 2025, cuando las reservas no superaban los 4.672 millones de metros cúbicos, lo que representa un incremento interanual del 132 %.
Por cuencas hidrográficas, la del Sebú se posiciona entre las más beneficiadas por esta recuperación, con una tasa global de llenado del 84,2 % y un volumen cercano a los 4.677,3 millones de metros cúbicos. Dentro de esta cuenca, las presas de Sahla, Bouhouda y Bab Louta han alcanzado su capacidad máxima, mientras que la presa Al Wahda, la mayor del país, registra un nivel del 89 %, y la presa Idriss I alcanza el 79 %.
La cuenca del Loukkos presenta igualmente una evolución positiva, con una tasa de llenado del 88,9 % y un volumen de 1.698,8 millones de metros cúbicos. Varias infraestructuras, entre ellas Oued El Makhazine, Al Kharroub, Chérif Al Idrissi, Smir, Ibn Battouta, Chefchaouen y Anakhla, se encuentran al 100 % de su capacidad, mientras que otras registran niveles elevados, aunque con disparidades internas.
En el Bouregreg, la tasa global alcanza el 93 %, con un volumen almacenado de 1.006,8 millones de metros cúbicos. La presa Sidi Mohammed Ben Abdellah se sitúa en el 94 %, frente a niveles más moderados en otras infraestructuras de la cuenca, lo que evidencia diferencias en la recuperación dentro del mismo sistema hídrico.
La cuenca del Oum Er-Rbia, pese a su importancia estratégica, registra una tasa de llenado inferior, del 37,4 %, con 1.854,4 millones de metros cúbicos. Aunque algunas presas presentan niveles elevados o completos, como Sidi Idriss y Timenoutine, otras infraestructuras clave mantienen niveles bajos, en particular la presa Al Massira, que no supera el 16 %.
En el Sus-Masa, la tasa global se sitúa en el 53,9 %, con varias presas al límite de su capacidad, mientras que en la cuenca del Muluya el nivel alcanza el 52,3 %, con contrastes entre infraestructuras plenamente llenas y otras con tasas sensiblemente más bajas. La cuenca del Tensift destaca con un llenado del 81,8 %, situándose entre las mejor posicionadas a escala nacional.
Por el contrario, la cuenca del Draa–Oued Noun continúa registrando las tasas de llenado más reducidas del país, con un nivel global del 32,6 %, lo que pone de relieve la persistencia de desequilibrios territoriales en el acceso a los recursos hídricos, pese a la mejora general observada en las reservas nacionales.
La evolución registrada confirma una recuperación significativa del sistema de embalses marroquí durante el último año, aunque también subraya la existencia de marcadas disparidades entre cuencas en su capacidad para restablecer el equilibrio hídrico a escala nacional.
