Rue20 Español/Rabat
Marruecos se consolida como uno de los destinos mineros más atractivos de África. Según la segunda edición del ranking “25 Top Mining Destinations” de The Africa Report, el Reino ocupa el cuarto puesto, superando a países con tradición minera como Ghana, Zambia o Mauritania, y situándose junto a Sudáfrica, Namibia y Botsuana.
El ranking se basa en el Mining Attractiveness Index, que combina riqueza geológica, dinamismo de los proyectos y condiciones operativas, incluyendo gobernanza, infraestructuras y clima de negocios. Evalúa trece minerales estratégicos, entre ellos cobre, cobalto, litio, níquel y oro.
Marruecos sigue siendo líder mundial en fosfato, con entre el 70% y el 75% de las reservas globales. Pero hoy su mirada está en la diversificación: el cobalto de Bou Azzer lo coloca en la carrera de los metales para baterías eléctricas, mientras que cobre, plata, baritina, zinc y fluorita apuntalan industrias clave para la transición energética.
El país también avanza en el terreno operativo. La reforma del Código Minero, la digitalización del catastro y la integración de estándares ESG han reforzado la confianza de los inversores. Empresas locales como Managem desarrollan cadenas de valor integradas, consolidando la industria nacional.
En un contexto global marcado por la competencia por metales críticos y tensiones geopolíticas, Marruecos se beneficia de su posición estratégica, estabilidad institucional y diplomacia económica activa.
Todo esto forma parte de la Estrategia Nacional de Desarrollo Minero 2030, que busca triplicar la facturación del sector a 15 mil millones de dírhams y duplicar los empleos a 30.000 puestos.
El plan se centra en explotar el potencial geológico, fomentar la transformación local y mejorar la gobernanza del sector.
