Rue20 Español/Madrid
El Gobierno de España ha anunciado una medida de gran alcance en materia de regulación digital: la prohibición del acceso de los menores de 16 años a las plataformas de redes sociales, en un intento por reforzar la protección de la infancia y recuperar el control público sobre el ecosistema digital. El anuncio fue realizado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su intervención en el World Governments Summit 2026, celebrado en Dubái.
En su discurso inaugural, Sánchez calificó la actual gobernanza de las redes sociales como un “estado fallido”, marcado por la impunidad de las grandes plataformas, la expansión de la desinformación y los discursos de odio, así como la falta de protección efectiva de los derechos fundamentales, especialmente de los menores. Según el jefe del Ejecutivo español, la normalización del uso de redes desde edades tempranas ha convertido a niños y adolescentes en uno de los colectivos más vulnerables frente a estos riesgos.
La medida central del paquete anunciado consiste en impedir legalmente que los menores de 16 años accedan a las redes sociales, obligando a las empresas tecnológicas a implantar sistemas eficaces y verificables de control de edad. El Gobierno sostiene que esta restricción es necesaria para garantizar un entorno digital más seguro y democrático, y para frenar la exposición temprana a contenidos nocivos.
La prohibición forma parte de un conjunto de cinco medidas legislativas y regulatorias dirigidas a las grandes plataformas digitales. Entre ellas figura el fin de la impunidad de los directivos, que podrán ser considerados legalmente responsables si no actúan con diligencia ante contenidos ilegales o de odio. Asimismo, el Ejecutivo español anunció que se tipificará como delito la manipulación de algoritmos destinada a amplificar contenidos ilícitos.
En línea con esta estrategia, el Gobierno investigará, en coordinación con la Fiscalía, posibles infracciones legales cometidas por plataformas como TikTok, Instagram o Grok, en un contexto de “tolerancia cero” frente a prácticas que vulneren la legalidad. Además, se creará un sistema de rastreo y trazabilidad, denominado “Huella de Odio y Polarización”, que permitirá identificar y cuantificar la difusión de discursos de odio en las redes.
España también ha decidido impulsar esta agenda regulatoria a nivel internacional. Durante el foro de Dubái, Sánchez anunció la adhesión del país a la “Coalición de los Dispuestos Digitales”, integrada por otros cinco Estados europeos, con el objetivo de avanzar hacia una regulación multinacional más estricta y eficaz de las plataformas digitales.
Desde una perspectiva internacional, el anuncio sitúa a España entre los países europeos que apuestan por una intervención más firme del Estado en la protección de los menores en el entorno digital, en un momento en que el impacto de las redes sociales sobre la salud mental, el desarrollo y la seguridad de los jóvenes se ha convertido en una preocupación global.
