Rue20 Español/Madrid
La visita de Karima Benyaich, embajadora del Reino de Marruecos en España, al pabellón marroquí en la Feria Internacional de Turismo (Fitur) 2026 se consolidó como uno de los momentos más relevantes para los profesionales del sector presentes en IFEMA.
Su presencia fue interpretada como una señal clara del compromiso institucional del Reino con la promoción de Marruecos en el mercado español y europeo.
Más allá del gesto protocolario, la visita se enmarca en una estrategia sostenida de diplomacia económica, cultural y turística impulsada por la embajadora desde su llegada a Madrid.
El objetivo: acompañar a los operadores, reforzar las asociaciones comerciales y consolidar la imagen de Marruecos como un destino competitivo y diversificado.
Durante su recorrido, Karima Benyaich expresó su satisfacción por la dimensión y calidad del pabellón de Marruecos, que supera los 900 metros cuadrados y se erige como el mayor del pabellón 6 de la feria.
Esta superficie refleja tanto la ambición del Reino en el mercado español como la voluntad de la Oficina Nacional Marroquí de Turismo (ONMT) de situar al país entre los destinos más visibles y atractivos del evento.
La embajadora mantuvo encuentros con profesionales marroquíes del sector, a quienes reconoció su movilización y su capacidad para articular una oferta turística amplia y estructurada.
Dicha oferta abarca desde el turismo cultural y patrimonial hasta el sol y playa, el desierto, la naturaleza, el segmento MICE y las experiencias de alta gama.
Asimismo, subrayó la relevancia de la asociación marroquí-española, sustentada en la proximidad geográfica, la intensidad de los intercambios humanos y la complementariedad económica.
Para los operadores presentes, la visita supuso un respaldo significativo y un estímulo a su labor promocional.
En este contexto, Fitur 2026 confirma el papel central de la diplomacia marroquí en el acompañamiento de las estrategias sectoriales, especialmente en un momento en que el turismo se consolida como motor de crecimiento, inversión y creación de empleo.
Así, el pabellón de Marruecos se presenta no solo como un escaparate turístico, sino como un espacio de convergencia entre diplomacia, economía y cultura, impulsado por una presencia institucional de alto nivel y una ambición firme de proyección internacional.
