Rue20 Español/Rabat
La final de la Copa Africana de Naciones 2025, disputada entre Marruecos y Senegal en el estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat, estuvo marcada por serios incidentes de seguridad que obligaron a la intervención inmediata de las fuerzas del orden.
Según reportan varios meidos, muchos aficionados senegaleses fueron detenidos tras protagonizar actos de violencia en las gradas y en los alrededores del estadio.
Los arrestados quedaron bajo custodia policial por decisión de la fiscalía del tribunal de primera instancia de Rabat, a la espera de la conclusión de las investigaciones en curso.
Las tensiones comenzaron en los últimos minutos del encuentro, cuando el árbitro, apoyado en la asistencia de vídeo (VAR), concedió un penalti a favor de Marruecos en tiempo añadido.
La decisión provocó protestas violentas por parte de algunos seguidores y jugadores de Senegal, generando una breve interrupción del partido antes de que se reanudara bajo supervisión de los organizadores.
Durante el altercado, se registraron intentos de invasión del campo, agresiones a agentes de seguridad y al personal del evento, así como el lanzamiento de proyectiles y daños a instalaciones del estadio.
Frente a la gravedad de los hechos, se desplegó un amplio dispositivo de seguridad para contener la situación y evitar su escalada.
Las autoridades policiales han iniciado una investigación exhaustiva, utilizando imágenes de videovigilancia y medios técnicos y científicos para identificar a todos los implicados.
Los delitos que podrían imputarse incluyen vandalismo, violencia contra agentes públicos, destrucción de bienes, incitación al desorden y alteración del orden público.
Estos incidentes empañan el balance de una final que ya había generado controversia tanto en el ámbito deportivo como extradeportivo, dejando un saldo de preocupación entre organizadores y autoridades marroquíes.
