Rue20 Español/Madrid
El ritmo de crecimiento del turismo extranjero en España muestra signos claros de desaceleración, aunque el país se encamina a cerrar 2025 como el mejor año de su historia en número de visitantes internacionales, según los últimos datos oficiales.
En noviembre de 2025, las llegadas de turistas extranjeros crecieron apenas un 2,1% interanual, hasta los 5,78 millones, encadenando siete meses consecutivos con incrementos inferiores al 3%. El principal factor detrás de este freno es la caída del mercado francés, el segundo mayor emisor de turistas hacia España, cuyas llegadas descendieron un 7,4% respecto al mismo mes del año anterior, según datos revelados por El País.
Pese a esta ralentización, el balance anual sigue siendo positivo. Entre enero y noviembre, España recibió 91,48 millones de visitantes internacionales, un 3,4% más que en el mismo periodo de 2024. De mantenerse esta tendencia en diciembre, el año podría cerrarse con alrededor de 97 millones de turistas, una cifra récord, aunque lejos del objetivo inicial de alcanzar los 100 millones.
En realidad, la desaceleración en el número de visitantes no se ha traducido en una caída del gasto. Por el contrario, el desembolso de los turistas extranjeros continúa aumentando, impulsado en gran medida por la subida de los precios, especialmente en el sector hotelero.
Solo en noviembre, el gasto creció un 5%, hasta los 8.094 millones de euros, mientras que en el acumulado anual alcanzó los 126.707 millones, un 6,9% más. De confirmarse esta evolución en diciembre, el gasto turístico podría superar los 135.000 millones de euros en 2025, otro máximo histórico.
Desde el Gobierno español, esta evolución es interpretada como una señal de transición hacia un modelo turístico basado en la calidad más que en la cantidad, con un mayor énfasis en la sostenibilidad, la diversificación de destinos y la reducción de la estacionalidad.
El análisis por mercados muestra comportamientos desiguales. El gasto de los turistas procedentes del Reino Unido aumentó un 12,7%, mientras que el de los viajeros de América y Asia creció un 7,1%. En contraste, Francia y Alemania registraron ligeros descensos en el gasto, reflejo de una moderación de la demanda en dos de los principales mercados europeos.
A nivel territorial, el mapa turístico español también experimenta cambios significativos. Andalucía se ha convertido en la región con mayor crecimiento en 2025, con un aumento del 6,9% en la llegada de turistas, seguida de la Comunidad Valenciana (+4,2%) y Canarias (+3,4%). En cambio, Madrid y Cataluña muestran un crecimiento más moderado, afectadas en parte por su dependencia de mercados europeos tradicionales como el francés.
Pese a este frenazo, Cataluña mantiene su posición como la comunidad más visitada del país, aunque la diferencia con Baleares se ha reducido notablemente.
En conjunto, los datos reflejan un sector turístico español más moderado en volumen, pero más intenso en valor, en un contexto marcado por la inflación, la reconfiguración de los flujos turísticos internacionales y la búsqueda de un modelo más sostenible a medio plazo
