Rue20 Español/Rabat
En un esfuerzo conjunto por fortalecer la seguridad humana y abordar los desafíos del cambio climático, Marruecos y Japón han formalizado una colaboración a través de dos contratos de donación, por un total de 121.500 euros. Estos fondos, otorgados en el marco del programa «Kusanone» de Japón, se destinarán a proyectos locales enfocados en mejorar el acceso al agua potable y reforzar la resiliencia en las regiones de Taroudant y Toubkal.
El programa «Kusanone», lanzado en 1989, se centra en el apoyo a microproyectos locales que contribuyen a la seguridad humana. Hasta la fecha, ha financiado 376 proyectos iniciados por asociaciones marroquíes, con una inversión total de aproximadamente 181.300.000 dírhams.
El primer proyecto, con una donación de 60.257 euros, se implementará en el douar Tamsoult, en la comuna de Tafraout, provincia de Taroudant. La Asociación Moustakbal Tamsoult para el desarrollo social será la encargada de ejecutar este proyecto, que tiene como objetivo principal resolver los problemas de acceso al agua potable para los aproximadamente 730 habitantes de la zona. Se espera que la iniciativa mejore significativamente la calidad de vida al garantizar el suministro de agua incluso durante las estaciones secas y reducir la necesidad de transportar agua a largas distancias, una tarea que a menudo recae en mujeres y niños.
La segunda donación, por un valor de 61.243 euros, se destinará a la mejora de las canalizaciones hidroagrícolas en cuatro douars de la comuna de Toubkal, también en la provincia de Taroudant. La Asociación Ouanamrou para el desarrollo y la cooperación liderará este proyecto, que busca fortalecer la resiliencia del ecosistema local ante los impactos del cambio climático y mejorar la seguridad alimentaria de los 1.264 habitantes de los cuatro douars. El proyecto incluye la instalación de 1.700 metros de tuberías de PVC para optimizar la distribución de agua hacia las comunidades y los campos agrícolas. Esta infraestructura permitirá aumentar el caudal de agua, reducir el tiempo de transporte y ampliar las áreas de riego, promoviendo así un desarrollo agrícola sostenible en la región.
Esta iniciativa bilateral subraya el compromiso continuo de Marruecos y Japón con el desarrollo sostenible y la mejora de la calidad de vida de las comunidades locales. Se espera que estos proyectos tengan un impacto significativo en la reducción de la vulnerabilidad al cambio climático y en la mejora del bienestar de los habitantes de Taroudant y Toubkal.
