Rue20 Español/Rabat
Walid El Moumen
La XIII Reunión de Alto Nivel entre Marruecos y España celebrada en Madrid confirmó, una vez más, la centralidad del Reino en la arquitectura geopolítica mediterránea. La cita no fue solo un ejercicio diplomático, sino la traducción práctica de la visión de Su Majestad el Rey Mohammed VI: una política exterior basada en credibilidad, estabilidad y cooperación regional sólida.
Las intervenciones de los ministros marroquíes reflejaron una relación bilateral marcada por coherencia estratégica, responsabilidad compartida y resultados tangibles. España —primer socio comercial del Reino y aliado europeo prioritario— se reafirmó como interlocutor fundamental en la consolidación del liderazgo económico y energético de Marruecos a nivel continental.
Nasser Bourita: La claridad política marroquí abre una nueva etapa bilateral
El ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, destacó que la relación atraviesa una fase de madurez “sólida, basada en respeto mutuo y convergencia de intereses”. Subrayó que el reconocimiento español del plan marroquí de autonomía como la base más seria y creíble para solucionar la cuestión del Sáhara ha permitido recalibrar el enfoque euromediterráneo y reforzar la estabilidad regional.
Para el ministro marroquí, la cooperación migratoria y de seguridad se ha convertido en referencia internacional, gracias al enfoque humanista y anticipativo adoptado por Rabat, ejemplo de cómo Marruecos actúa como garante de estabilidad y actor responsable frente a retos transfronterizos.
Nadia Fettah: Marruecos consolida su liderazgo como plataforma africana de inversión
La ministra de Economía y Finanzas, Nadia Fettah, puso en valor el modelo económico marroquí, basado en reformas estructurales, diversificación productiva y atracción de capital inteligente. Señaló que España es socio de referencia, pero insistió en que las oportunidades actuales superan el intercambio clásico: Marruecos ofrece coproducción, acceso a mercados africanos y cadenas de valor de nueva generación.
Fettah recordó que la transformación económica del Reino se apoya en una visión real, que coloca a Marruecos como polo de estabilidad y destino preferente para la inversión extranjera, llamando al vecino ibérico a intensificar su presencia industrial y tecnológica en el país.
Leila Benali: Marruecos, potencia verde y eje energético euroafricano
La ministra de Transición Energética, Leila Benali, destacó la posición pionera de Marruecos en energías renovables. Con un 45% de generación verde —y una meta del 52% en 2027—, el Reino se posiciona como puerta energética de Europa y laboratorio de innovación tecnológica.
Benali subrayó que “por primera vez en la historia existe un comercio bidireccional de gas y electricidad con España”, símbolo de una Asociación Energetica ejemplar donde Marruecos no solo recibe, sino exporta energía y apoyo estratégico, como se evidenció durante el gran apagón ibérico de abril, cuando Rabat contribuyó decisivamente a reactivar la red española.
La ministra afirmó que el boom inversor del sector abre amplias oportunidades para más compañías españolas, reforzando la interdependencia energética mediterránea bajo liderazgo marroquí.
Ryad Mezzour: Integración industrial y complementariedad productiva bajo impulso marroquí
El ministro de Industria y Comercio, Ryad Mezzour, resaltó que la integración económica con España ya no es teoría, sino realidad sobre el terreno; más de 1.000 empresas españolas operan en Marruecos y unas 20.000 exportan al Reino, mientras firmas marroquíes participan activamente en sectores estratégicos en España.
Según Mezzour, Marruecos ofrece un marco competitivo único para cadenas industriales conjuntas —automoción eléctrica, aeronáutica, agricultura avanzada y energías limpias—, permitiendo a ambos países proyectarse hacia África y Europa bajo un modelo win-win impulsado desde Rabat.
Una relación que refleja la visión real y el papel estabilizador de Marruecos
En pocas palabras, la RAN de Madrid confirmó que la relación con España ya no es reactiva sino prospectiva, alineada con la visión real de un Reino fuerte, estable y orientado al futuro. Y las declaraciones de los ministros muestran una convergencia clara; la asociación Rabat-Madrid se construye desde la iniciativa marroquí, el interés mutuo y la confianza compartida.
