Rue20 Español/Barcelona
La capital catalana vive, desde el lunes, al ritmo de Marruecos con motivo de la Primera Semana Cultural de Marruecos en Barcelona, un evento lleno de color que celebra la riqueza del patrimonio marroquí y refleja la profundidad de los lazos culturales y humanos que unen ambas orillas del Mediterráneo.
Organizada por la Fundación Ibn Battouta, con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, en colaboración con la Generalitat de Catalunya, el Gobierno de España, el Fondo Catalán de Cooperación y el Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed), esta primera edición se celebra del 17 al 23 de noviembre bajo el lema «El arte de vivir juntos».
La ceremonia de apertura, que dio inicio a una programación tan rica como diversa y que permite al público descubrir Marruecos en todo su esplendor, estuvo marcada por la instalación de una majestuosa jaima marroquí al pie de La Rambla, frente al monumento a Colón.
Símbolo de hospitalidad y convivencia, este espacio acoge puestos de artesanía tradicional, cooperativas femeninas, exposiciones de productos locales y animaciones culturales y gastronómicas, ofreciendo al público una inmersión auténtica en el universo marroquí.
En su intervención, el presidente de la Fundación Ibn Battouta, Mohamed Chaib, celebró la realización de esta primera edición en Barcelona y la fuerte implicación de las instituciones locales. Consideró que esta participación demuestra «el reconocimiento de Marruecos como un actor cultural de primer orden y un socio esencial del diálogo mediterráneo».
Destacando el papel central de la mujer marroquí en esta semana cultural, subrayó la importancia de poner en valor su saber hacer, su papel social y su contribución al desarrollo. «Celebrar a la mujer marroquí es celebrar la modernidad y la vitalidad del Marruecos contemporáneo», afirmó.
Por su parte, la segunda teniente de alcalde de Barcelona, Maria Eugenia Gay, señaló que la comunidad marroquí constituye «un componente esencial de la vitalidad cultural y social de la ciudad», y añadió que «los jóvenes de origen marroquí, con su diversidad lingüística y cultural, encarnan un verdadero puente vivo entre las dos orillas del Mediterráneo».
El presidente del Fondo Catalán de Cooperación, Jordi Cuadras, saludó «una iniciativa ejemplar que favorece el intercambio, el diálogo y el entendimiento mutuo», llamando a extender este tipo de eventos a otras ciudades catalanas para reforzar la solidaridad y la convivencia.
Durante la ceremonia también se rindió homenaje a Ricardo Díez-Hochleitner Rodríguez, exembajador de España en Marruecos, por su destacada trayectoria diplomática y su compromiso constante con el acercamiento entre los pueblos mediterráneos.
La apertura se vio enriquecida por la proyección de dos cortometrajes de la realizadora marroquí Malika Zairi, «Mohamed, el nombre» y «Assia», dos obras que exaltan los valores de la convivencia y el diálogo intercultural, muy aplaudidas por el público barcelonés.
A lo largo de la semana, el público podrá disfrutar de una programación variada que incluye: una tarde de diálogo intercultural con artistas marroquíes, un concierto de la cantante Dounia Batma, un torneo de fútbol y un desfile de caftanes tradicionales que revela la elegancia y el refinamiento del patrimonio vestimentario marroquí.
Por la riqueza de su programación, la Semana Cultural de Marruecos en Barcelona aspira a promover la diversidad cultural, el diálogo y la convivencia, testimonio de la voluntad compartida de Marruecos y Cataluña de hacer de la cultura un puente de comprensión y fraternidad mediterránea.
