Rue20 Español/Rabat
En un contexto de crecientes tensiones diplomáticas en la región del Sahel, el presidente mauritano, Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani, ha reafirmado el compromiso de su país con Malí, destacando la importancia de mantener fuertes lazos bilaterales a pesar de las presiones externas.
Durante una visita a la frontera con Malí, el presidente Ghazouani declaró: «Malí es un pueblo hermano, debemos apoyarlos. Nuestros hermanos malienses siempre nos han tratado con mucha generosidad, no lo olvidemos».
🇲🇷 🇲🇱 FLASH | En visite à la frontière avec le #Mali, le président mauritanien, Mohammed Ould Cheikh El #Ghazouani a déclaré :
« Le Mali est un peuple frère, nous devons les soutenir. Nos frères maliens nous ont toujours traité avec beaucoup de générosité, ne l’oublions pas. » pic.twitter.com/6NYvJPYmXZ
— La Revue Afrique (@larevueafrique) November 13, 2025
Estas palabras, pronunciadas en la provincia de Adel Bekrou, reflejan la postura de Mauritania de mantener una relación de apoyo y solidaridad con su vecino, en un momento en que las dinámicas geopolíticas regionales se encuentran en un punto crítico.
La declaración del presidente Ghazouani se produce en un contexto de creciente hostilidad entre Argelia y Malí, evidenciada hace poco meses en la 80ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El ministro argelino de Asuntos Exteriores, Ahmed Attaf, protagonizó un inusual despliegue de críticas y ataques verbales contra las autoridades malienses, lo que generó una fuerte controversia y puso de manifiesto las tensiones existentes entre ambos países.
En su intervención, Attaf utilizó un lenguaje inusualmente agresivo, descalificando a los líderes malienses y evitando abordar las acusaciones de Malí sobre injerencia en sus asuntos internos y apoyo a grupos terroristas. La respuesta de Malí, por su parte, se caracterizó por la moderación y el apego a los canales diplomáticos, instando a Argelia a responder ante la Corte Internacional de Justicia y a cesar cualquier acción hostil.
El Primer Ministro maliense, el General de División Abdoulaye Maïga, ya había denunciado las tensiones con Argelia desde la tribuna de la Asamblea General, acusando a la junta argelina de apoyar el terrorismo y de violar la soberanía maliense. Maïga citó incidentes clave, como el ataque contra las Fuerzas Armadas Malienses en Tinzawatène, el derribo de un dron maliense y la reacción de Argel tras la solicitud de Malí ante la Corte Internacional de Justicia.
En su discurso en Adel Bekrou, el presidente Ghazouani abordó la situación de Malí, que actualmente enfrenta desafíos de seguridad. Reconoció que Malí está viviendo una situación de guerra y que los asuntos de la comunidad mauritana allí no pueden permanecer como estaban dada la situación de seguridad.
Hizo hincapié en la necesidad de comprender las condiciones de seguridad, ayudar a los desplazados malienses y ser pacientes con su situación humanitaria, señalando que las crisis ocurren y terminan, pero el destino común entre los dos países es más fuerte que cualquier otro desafío.
La postura de Mauritania, de mantener y fortalecer sus lazos con Malí, contrasta con las crecientes tensiones en la región y subraya la importancia de la estabilidad y la cooperación en el Sahel.
