Rue20 Español/ Málaga
El club Real Rabat Marruecos continúa fortaleciendo su presencia internacional a través del deporte. Un grupo de jóvenes futbolistas viajó recientemente a Málaga para participar en unas prácticas y un partido amistoso frente al club UD Dos Hermanas San Andrés.
Durante su estancia, los jugadores disfrutaron de una experiencia enriquecedora tanto en el aspecto deportivo como en el personal, demostrando que el fútbol es un lenguaje universal que une culturas y fronteras.
“Soy Ilyas, soy jugador de la Rabat Marruecos. Hoy hemos venido a Málaga para participar en unas prácticas, para entrenar y jugar un partido amistoso. Me ha gustado porque es una experiencia muy nueva. Gracias a la Rabat Marruecos”, expresó con entusiasmo uno de los jóvenes participantes a Rue20 Español.
Por su parte, su compañero Amine destacó el valor formativo del viaje: “Me ha gustado mucho esta experiencia porque nos ha enseñado nuestro nivel y también nos ha enseñado que el fútbol no tiene fronteras. Hemos jugado con el club UD Dos Hermanas San Andrés y también nos hemos entrenado y por eso me ha gustado mucho esta experiencia. Gracias a la Rabat Marruecos”.
El director del club, Mohamed Lakhchim, subrayó la importancia de este tipo de actividades para el crecimiento del equipo:
“Estamos aquí en Málaga para participar en unas prácticas y un partido amistoso después de recibir una invitación del club San Andrés Dos Hermanas. La verdad es que estamos muy contentos por esta experiencia. Los chicos lo han pasado muy bien y gracias a la Rabat que nos ha dado esta oportunidad. Inshallah vamos a trabajar más con otras excursiones y ojalá que les guste a todos los chicos y a las familias también. Gracias a la Rabat y hasta pronto”.
La experiencia en Málaga dejó una huella muy positiva tanto en los jugadores como en el cuerpo técnico de la Rabat Marruecos. Motivados por el éxito de esta iniciativa, el club planea seguir promoviendo este tipo de intercambios deportivos y culturales, fomentando el aprendizaje, el compañerismo y el espíritu de convivencia entre jóvenes futbolistas.
Sin duda, es una oportunidad que refuerza los lazos entre Marruecos y España a través del fútbol y que marca un nuevo paso en el desarrollo de las futuras generaciones del deporte marroquí.
