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El informe sobre las instituciones y empresas públicas, adjunto al proyecto de ley de finanzas para el próximo año, indica que las previsiones apuntan a un aumento de sus inversiones hasta alcanzar los 179.72 mil millones de dírhams en 2026, lo que supone un incremento del 6% en comparación con las previsiones para el cierre de 2025.
El informe, publicado en el sitio web del Ministerio de Economía y Finanzas, explica que este aumento se debe principalmente a las inversiones previstas por ocho instituciones y empresas públicas que, en conjunto, representan más del 75% del volumen total previsto de inversiones.
Se trata del Grupo OCP (52.54 mil millones de dírhams), el Grupo de la Oficina Nacional de Ferrocarriles (20.56 mil millones de dírhams), las empresas regionales de servicios múltiples (19.55 mil millones de dírhams), la Oficina Nacional de Electricidad y Agua Potable (17.18 mil millones de dírhams), el Grupo de Ordenación Urbana Al Omrane (7.62 mil millones de dírhams), la Oficina Nacional de Aeropuertos (6.2 mil millones de dírhams), el Grupo Caisse de Dépôt et de Gestion (5.97 mil millones de dírhams) y las Academias Regionales de Educación y Formación (5.78 mil millones de dírhams).
Para el año 2027, las inversiones de las instituciones y empresas públicas se estiman en unos 159 mil millones de dírhams, lo que supone un descenso del 12% en comparación con 2026.
Por otro lado, las previsiones para 2028 apuntan a una notable recuperación de las inversiones, con un volumen estimado en unos 167.51 mil millones de dírhams (es decir, un aumento del 5% en comparación con 2027).
A lo largo del período 2026-2028, se espera que el nivel de inversiones de las instituciones y empresas públicas se mantenga elevado, con una media anual superior a los 168.74 mil millones de dírhams, lo que confirma el papel estratégico que desempeñan estas entidades en la estimulación del crecimiento y la garantía de la sostenibilidad del modelo de desarrollo nacional.
El informe también señala que el análisis de la distribución regional de las inversiones previstas de las instituciones y empresas públicas para los años 2025 y 2026 pone de manifiesto una importante concentración geográfica en los esfuerzos de inversión pública.
En 2025, se espera que más del 64% del total de las inversiones se dirijan a solo tres regiones: Casablanca-Settat (30.6%), Rabat-Salé-Kenitra (19.4%) y Marrakech-Safi (13.6%).
Se espera que esta distribución continúe en 2026, con cuotas estimadas en aproximadamente el 31.2%, 14.6% y 14.6% respectivamente, lo que refleja la continua tendencia a invertir en los centros urbanos que históricamente se han beneficiado de equipamientos, infraestructuras y grandes proyectos.
El informe destacó que, si bien algunas regiones, como la región Oriental, Beni Mellal-Khenifra y Fez-Meknes, han registrado una evolución positiva, aunque ligera, en sus cuotas de inversión entre 2025 y 2026, otras regiones, como Draa-Tafilalet, Souss-Massa, Guelmim-Oued Noun y Dakhla-Oued Eddahab, siguen beneficiándose de cuotas mucho menores, a menudo inferiores al 3% del total de la inversión, lo que agrava las disparidades entre las regiones y pone de manifiesto los límites del impacto distributivo de las inversiones públicas actuales.
La misma fuente confirmó que se ha vuelto necesario lograr una mayor armonización entre los planes de inversión de las instituciones y empresas públicas y los mecanismos de movilización de bienes inmuebles públicos, y las estrategias regionales de desarrollo, a fin de garantizar la convergencia de los esfuerzos públicos hacia la reequilibración territorial y la habilitación de las regiones con baja intensidad de inversión, especialmente en las zonas rurales y remotas.
También subrayó la necesidad de integrar sistemáticamente los criterios de impacto territorial y justicia espacial, además de la armonización con los objetivos de la regionalización avanzada, en los procesos de planificación y arbitraje relacionados con las inversiones públicas, señalando que esta transformación estratégica es una condición esencial para materializar la visión real de un Marruecos solidario, integrado y justo, donde los frutos del desarrollo beneficien a todos los ciudadanos sin exclusión ni disparidad.
