Rue20 Español/Rabat
La selección española de fútbol sala logró un valioso empate 3-3 ante Marruecos en el segundo partido amistoso disputado en Rabat, mostrando una notable mejoría con respecto al primer encuentro, que terminó con una victoria marroquí por 4-2. El partido, lleno de emoción y giros inesperados, mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos hasta el último segundo.
El encuentro, que tuvo lugar el 21 de octubre de 2025, fue un intenso duelo donde ambos equipos buscaron la victoria. España, dirigida por Jesús Velasco, salió con la intención de demostrar su valía y corregir los errores del partido anterior. Marruecos, por su parte, buscaba consolidar su buen momento y seguir preparando su estrategia.
El partido comenzó con un ambiente vibrante en el pabellón La Salle Moulay Abdellah. España, con Dídac bajo los palos, Gon Castejón, Diego Sancho, Tomaz y Adrián Rivera en el quinteto inicial, se encontró con un Marruecos que salió con mucha intensidad.
El primer tiempo fue una montaña rusa de emociones. Marruecos se adelantó con un golazo de volea de Amazal, pero España reaccionó con un gol de Dani Zurdo sobre la bocina, que desvió un defensor marroquí. El marcador parcial fue de 2-2.
En la segunda mitad, la intensidad no disminuyó. Antonio Pérez anotó un golazo de volea para España, pero Marruecos empató con un gol de El Mesrar de penalti. Dídac, el portero español, tuvo una actuación destacada, realizando paradas cruciales que mantuvieron a España en el partido.
El partido se mantuvo con un ritmo frenético hasta el final. En los últimos minutos, ambos equipos tuvieron oportunidades, pero el marcador no se movió. El empate final de 3-3 reflejó la igualdad en el campo y la lucha de ambos equipos por la victoria.
El encuentro también dejó momentos destacados, como la lesión de Sergio González, que obligó a un cambio en la estrategia española. Además, se destacaron las actuaciones individuales de Dídac, que salvó a España en varias ocasiones, y de Gon Castejón, que anotó un gol clave.
Este empate sirve como un buen test para España antes de la Eurocopa, mostrando una mejora en el juego y la capacidad de reacción del equipo. El partido también evidenció la calidad y el potencial de Marruecos, que demostró ser un rival competitivo.
