Rue20 Español/Rabat
En un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y reconfiguración de alianzas, Argelia ha intensificado sus contactos con Ucrania, en un movimiento que podría interpretarse como una respuesta al acercamiento entre Marruecos y Rusia.
La ministra de Comercio Interior y Control del Mercado Nacional de Argelia, Amel Abdellatif, recibió el jueves al embajador ucraniano en Argel, Oleksandr Voronin, para discutir el fortalecimiento de la cooperación económica, incluyendo la posibilidad de un acuerdo de libre comercio.
Este acercamiento argelino a Kiev se produce tras la firma de acuerdos estratégicos entre Marruecos y Rusia, que abarcan áreas económicas clave, como la pesca. Esta alianza estratégica entre Rabat y Moscú ha generado una «ira pública» en algunos sectores, especialmente en Argelia, que tradicionalmente ha mantenido fuertes lazos con Rusia.
Según un comunicado de la embajada ucraniana, la reunión entre Abdelatif y Voronin se centró en las perspectivas de un acuerdo comercial, destacando la importancia de la cooperación económica bilateral. Las dos partes acordaron establecer un consejo empresarial conjunto para impulsar el comercio. Este movimiento se interpreta en círculos diplomáticos como un intento de Argelia de contrarrestar el acercamiento entre Rabat y Moscú.
La diplomacia marroquí, por su parte, apuesta a que la construcción de fuertes intereses comunes con Rusia en sectores como la energía, la pesca y la seguridad, conduzca a una postura más pragmática de Moscú sobre la cuestión del Sáhara.
La situación actual plantea interrogantes sobre la naturaleza de las relaciones entre Argelia y Rusia. El acercamiento argelino a Ucrania, el adversario directo de Rusia en el conflicto en curso, podría interpretarse como una señal poco amistosa por parte del Kremlin. Esto podría afectar la posición de Argelia en los círculos de toma de decisiones rusos y otorgar a Marruecos un mayor margen de maniobra e influencia.
El movimiento argelino hacia Ucrania revela una ruptura silenciosa en el sistema de alianzas tradicionales y una confusión diplomática en la gestión de los equilibrios regionales que cambian a una velocidad sin precedentes.
