Rue20 Español/Rabat
El representante permanente de Marruecos ante las Naciones Unidas, Omar Hilale, respondió con contundencia el pasado miércoles a las declaraciones de un diplomático argelino durante los trabajos de la IV Comisión de la ONU. El funcionario argelino había calificado de “falaz” el plan de autonomía marroquí para el Sáhara, alegando que “nunca se había presentado oficialmente”.
Hilale replicó con una pregunta incisiva: «Si este plan es falaz, ¿por qué 120 países miembros de las Naciones Unidas lo apoyan como la única solución realista a este problema?». El diplomático marroquí subrayó que el respaldo a la iniciativa de Rabat ha sido reiterado en numerosas ocasiones en el seno de la Comisión, tanto por Estados como por organizaciones internacionales.
En su derecho de respuesta, Hilale también acusó al Gobierno argelino de financiar al Frente Polisario, al que calificó de “grupo terrorista”, y denunció un “despilfarro de recursos en detrimento del bienestar de la población argelina”. Según el representante marroquí, los miles de millones de dólares invertidos en armamento y apoyo logístico al Polisario “habrían servido mejor para abastecer los supermercados, alimentar a los ciudadanos y mejorar las condiciones de vida en Argelia”. Hilale lamentó además el silencio de Argel respecto a la cuantía de los fondos asignados cada año a la entidad separatista.
Esta nueva jornada de tensiones diplomáticas entre Rabat y Argel se produce en un contexto de creciente enfrentamiento político y mediático. Las fricciones se intensificaron tras las recientes declaraciones del presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, quien aseguró la semana pasada que Argelia “no abandonará nunca el Sáhara” y que “no permitirá la imposición de soluciones que los saharauis no acepten”.
El intercambio de acusaciones vuelve a poner de relieve la intransigencia de Argelia y su apoyo continuo al Frente Polisario, factores que obstaculizan los esfuerzos de la comunidad internacional por alcanzar una solución política duradera.
