Rue20 Español/Rabat
En una operación conjunta que destaca la creciente cooperación en seguridad entre Marruecos y Senegal, las autoridades senegalesas, con el apoyo crucial de sus homólogos marroquíes, han desmantelado una red internacional de tráfico de cannabis que operaba entre Marruecos, Guinea-Bissau y Senegal.
La operación, que culminó el pasado lunes con la detención de tres individuos y la incautación de decenas de kilogramos de droga, es un claro ejemplo de la eficacia de la colaboración transfronteriza en la lucha contra el crimen organizado.
La Oficina Central de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Drogas (OCTRIS) en Senegal lideró la investigación, que se inició a principios de este mes tras el descubrimiento de seis kilogramos de cannabis ocultos en calentadores de agua eléctricos en Marrakech, Marruecos. Un ciudadano senegalés, que trabajaba como transportista y residía en Marruecos, denunció el hallazgo.
Las autoridades marroquíes, en coordinación con las senegalesas, organizaron una entrega vigilada, reemplazando la droga por una sustancia simulada para rastrear el destino final del cargamento.
La vigilancia condujo a la detención de «B.D.», un individuo con doble nacionalidad senegalesa y bissau-guineana, quien recogió el paquete en un almacén en Yarakh el 13 de este mes. B.D. fue arrestado junto con dos cómplices después de que la mercancía fuera trasladada a un apartamento en Pikine-Tekhnopole, Dakar.
La policía senegalesa confirmó que en total se incautaron 25 kilogramos de cannabis, además de cantidades adicionales encontradas en los calentadores de agua. El registro del apartamento reveló una serie de documentos y equipos utilizados presumiblemente por la red, incluyendo pasaportes de varios países africanos y europeos, documentos de identidad, talonarios de cheques, tarjetas bancarias, cinco teléfonos móviles y dos vehículos.
Durante los interrogatorios, el principal sospechoso identificó a «B.L.T.», residente en Guinea-Bissau, como el presunto cerebro de la operación, indicando que él se encargaba del transporte de la droga entre Senegal y Guinea-Bissau.
Las autoridades senegalesas han puesto a los detenidos bajo custodia mientras continúan las investigaciones para identificar a todos los miembros de la red y determinar el alcance total de sus actividades. Este caso subraya la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el tráfico de drogas y demuestra el impacto positivo de la colaboración entre Marruecos y Senegal en la seguridad regional.
La operación es un claro mensaje a las organizaciones criminales de que la colaboración transfronteriza es una herramienta efectiva para combatir el crimen organizado.
