Rue20 Español/Dajla
Durante la sesión de la cuarta comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, varios países reiteraron su respaldo a la iniciativa marroquí de autonomía como la solución más viable para resolver el diferendo regional sobre el Sáhara marroquí.
La República Centroafricana, Micronesia, San Vicente y las Granadinas, Liberia y la Unión de las Comoras destacaron la seriedad, credibilidad y realismo de esta propuesta, presentada por Marruecos en 2007, como un camino hacia una resolución definitiva del conflicto.
El embajador de la República Centroafricana, Marius Nzessioué, calificó la iniciativa como “la base más seria, creíble y realista” para una solución que respete la integridad territorial y promueva una gobernanza descentralizada. Resaltó el creciente apoyo internacional y la apertura de consulados generales en Dajla y Laayún por parte de diversos países, incluida la RCA, como muestra de confianza en el desarrollo de estas regiones marroquíes.
Por su parte, la representante de Micronesia subrayó que la iniciativa es conforme a las orientaciones del Consejo de Seguridad y destacó las inversiones de Marruecos en infraestructura, energías renovables y gobernanza local en sus provincias del sur, que fomentan la estabilidad en el Magreb y el Sahel.
San Vicente y las Granadinas, a través de Lasana Andrews, consejera de su misión ante la ONU, afirmó que el plan de autonomía es “la única solución” para este conflicto artificial, instando a las partes a participar en el proceso político de la ONU basado en el diálogo y el respeto al derecho internacional.
Liberia, en tanto, expresó su apoyo a la iniciativa por su alineación con las resoluciones del Consejo de Seguridad y elogió el “compromiso inquebrantable” de Marruecos con el desarrollo sostenible en el Sáhara, destacando el progreso socioeconómico en infraestructura y energía.
Finalmente, el embajador de la Unión de las Comoras, Issimail Chanfi, describió la iniciativa como “la solución de compromiso aceptable y legítima”, que cumple con estándares internacionales y empodera a las poblaciones locales. También llamó a reanudar las mesas redondas de la ONU con la participación de Marruecos, Argelia, Mauritania y el Polisario, y elogió el modelo de desarrollo lanzado por Marruecos en 2015, que ha elevado los índices de desarrollo humano en la región.
Estos pronunciamientos reflejan un creciente consenso internacional sobre la iniciativa marroquí, vista como un marco pragmático para resolver el diferendo, promover la estabilidad regional y fomentar el desarrollo económico y social en el Sáhara marroquí.
