Rue20 Español/Ciudad de México
Moisés Amselem Elbaz*
El discurso pronunciado por Su Majestad el Rey Mohamed VI durante la apertura del quinto año legislativo de la undécima Legislatura no solo establece una hoja de ruta clara para el futuro de Marruecos, sino que también refleja una visión estratégica y moderna alineada con los desafíos y oportunidades del siglo XXI.
En mi opinión, la línea trazada por Su Majestad es la adecuada para alcanzar las metas diseñadas, y corresponde a los partidos políticos que actualmente dirigen el país movilizar todos los esfuerzos y recursos necesarios para materializar estas directrices.
1. Visión Estratégica Acertada y Necesaria
El Rey ha enfatizado ejes fundamentales para el desarrollo nacional:
Desarrollo territorial equilibrado, con atención prioritaria a regiones vulnerables (montañosas, oasis y costeras).
Justicia social y espacial, mediante la creación de empleo juvenil, modernización educativa y sanitaria, y promoción de iniciativas económicas locales.
Eficiencia en la gestión pública, con uso de tecnologías digitales y datos empíricos para optimizar recursos.
Estos pilares no son solo deseables, sino urgentes en un contexto global marcado por desigualdades socioeconómicas, transición digital y demandas de participación ciudadana, especialmente de las nuevas generaciones.
2. Responsabilidad de los Partidos Políticos en el Poder
Los partidos que actualmente gobiernan Marruecos deben asumir este discurso como un llamamiento a la acción concreta. Esto implica:
Priorizar los intereses nacionales sobre agendas partidistas, tal como señaló el Rey.
Diseñar políticas públicas con enfoque territorial, asegurando que los programas de desarrollo lleguen a todas las regiones, especialmente las más desfavorecidas.
Implementar mecanismos de transparencia y rendición de cuentas, utilizando plataformas digitales que permitan a la ciudadanía —especialmente a los jóvenes— participar en la fiscalización de proyectos.
La efectividad de estas directrices dependerá de la voluntad política y la capacidad técnica de los actores gubernamentales y parlamentarios.
3. Nuevas Generaciones: Oportunidad para la Renovación
Aunque el discurso no menciona explícitamente a las nuevas generaciones, sus planteamientos —empleo juvenil, digitalización y participación— resuenan directamente con sus demandas. Los partidos deben:
Incorporar a jóvenes en espacios de decisión, como consejos consultivos regionales.
Promover programas de emprendimiento y innovación vinculados a sectores estratégicos (tecnología, economía verde, turismo sostenible).
La integración de estas generaciones no es solo un gesto simbólico, sino una apuesta estratégica para asegurar la sostenibilidad del modelo de desarrollo marroquí.
4. Riesgos y Desafíos
El principal riesgo radica en que las directrices del Rey se queden en declaraciones de intenciones sin implementación efectiva. Para evitarlo, los partidos deben:
Establecer metas medibles y plazos concretos para los programas de desarrollo territorial.
Fomentar la cooperación entre gobierno, oposición y sociedad civil, evitando polarizaciones que frenen el progreso.
Corolario
El discurso de SM el Rey Mohamed VI es una brújula clara y visionaria para el futuro de Marruecos. Los partidos políticos en el poder tienen la responsabilidad histórica de traducir estas directrices en acciones tangibles, priorizando el bien común sobre intereses particulares. Las nuevas generaciones, así como el conjunto de la ciudadanía, esperan hechos —no solo palabras— que consoliden un Marruecos más próspero, justo y moderno.
La línea está marcada; ahora es tiempo de actuar.
*Colaborador.
