Rue20 Español/El Aaiún
La Unión Europea se prepara para una revisión de su acuerdo comercial con Marruecos, que incluirá el Sáhara, según un documento del gobierno danés, actual presidente del Consejo de la Unión Europea, fechado el 20 de agosto.
La Comisión Europea ha solicitado un mandato para iniciar negociaciones con Rabat con el objetivo explícito de mantener las importaciones marroquíes procedentes del territorio del Sáhara marroquí bajo las mismas condiciones arancelarias preferenciales.
El documento danés revela que la propuesta de la Comisión busca adaptar el acuerdo a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, al derecho comunitario y al derecho internacional.
La intención es clara: «Preservar las relaciones comerciales existentes y permitir así la continuación de las importaciones de productos del Sáhara con los mismos aranceles preferenciales que los aplicados a Marruecos».
Para asegurar el cumplimiento de los objetivos, la Comisión propone la creación de un mecanismo de seguimiento que “verifique de forma continua” que la población del Sáhara marroquí se beneficie de los intercambios comerciales entre la UE y Marruecos.
El mandato presentado por la Comisión el 22 de julio detalla que se mantendrán las condiciones arancelarias preferenciales para los productos procedentes de las provincias del sur de Marruecos, estableciendo un «mecanismo de control que deberá verificar de forma continua que [la población de la región] reciba beneficios concretos, sustanciales y verificables», proporcionales a la explotación de los recursos naturales.
El documento subraya que esta disposición busca conciliar el respeto a las normas jurídicas con la preservación de los intereses económicos y sociales de la población local.
El Comité de Representantes Permanentes (COREPER) analiza actualmente la propuesta, que requiere la aprobación del Consejo por mayoría cualificada, según los artículos 207 y 218 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE). El gobierno danés, en su rol de presidencia, ha expresado su apoyo a la propuesta de la Comisión, insistiendo en que «los acuerdos entre la UE y Marruecos deben estar alineados con la jurisprudencia de la UE».
La revisión del acuerdo comercial subraya la importancia de la asociación euro-marroquí, basada en la confianza mutua, la estabilidad económica y el respeto de las normas jurídicas internacionales.
En este contexto, un estudio del Policy Center for the New South (PCNS) analizó los efectos del acuerdo de libre comercio (ALC) entre Marruecos y la UE vigente desde el año 2000.
El estudio destaca «beneficios notables en varios ámbitos, más allá del mero balance comercial», a pesar de la influencia del débil crecimiento europeo, la competencia de China y el fin del Acuerdo Multifibras.
El informe del PCNS señala «una mayor diversificación y sofisticación de las exportaciones marroquíes», con sectores como el de equipos eléctricos y vehículos reemplazando progresivamente al textil.
El sector agrícola, particularmente frutas y hortalizas, ha experimentado un crecimiento sostenido a pesar de los obstáculos arancelarios y no arancelarios. El ALC también ha favorecido la inversión extranjera directa, especialmente europea, y una mayor integración de Marruecos en las cadenas de valor mundiales.
Respecto al déficit comercial bilateral, el estudio lo atribuye a la evolución del comercio de productos básicos como fosfatos y petróleo, y no a un efecto directo del ALC. Este déficit se ha compensado parcialmente con mejoras en los saldos comerciales con terceros países.
El PCNS concluye que Marruecos debe continuar con las reformas estructurales internas y la UE debe incluir más la agricultura y los servicios, incluyendo la movilidad de las personas, en un futuro acuerdo ampliado para mejorar las perspectivas de desarrollo de Marruecos.
