Rue20 Español/ Fez
A diferencia de los veranos anteriores, las aerolíneas y los sitios turísticos en Marruecos y España registran este año una disminución notable en las reservas de clientes mauritanos, quienes habitualmente solían llegar al aeropuerto Mohammed V de Casablanca o al aeropuerto de Barajas en Madrid.
Esta nueva realidad no se debe a una crisis económica ni a restricciones de viaje, sino a la voluntad del pueblo mauritano y sus líderes, que respondieron positivamente al llamamiento del presidente Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani, quien los instó a pasar las vacaciones dentro del país, según informó Assahifa.
El mandatario mauritano dirigió su mensaje a todos los componentes de su pueblo, incluidos ministros y altos cargos, pidiéndoles no pasar las vacaciones en el extranjero. “Esa práctica es inapropiada y contraria a la imagen del país”, declaró El Ghazouani, invitando a descubrir las riquezas naturales y patrimoniales de la nación atlántica.
Tradicionalmente, en agosto, miles de familias mauritanas, especialmente las de mayor poder adquisitivo, viajaban a resorts en Marruecos y España.
En el marco de esta campaña, Nuakchot inauguró la temporada de turismo costero bajo el lema “El litoral… cuna de la naturaleza y espacio de descubrimiento”, contando con la presencia de la primera dama, Mariam Mohamed Fadel Dah, y con la coordinación del Ministerio de Comercio y Turismo.
El evento incluyó espectáculos folclóricos, exhibiciones ecuestres, caravanas de camellos, stands de artesanía y documentales sobre reservas y sitios turísticos.
Con esta iniciativa, el gobierno mauritano busca impulsar el redescubrimiento del país, reforzar el sentido de pertenencia y posicionar la costa mauritana como un tesoro natural, mediante la coordinación interministerial y un plan de acción para dinamizar el turismo interno.
En este contexto, el Ministerio de Asuntos Islámicos emitió una circular para unificar el sermón del viernes en torno a la importancia de fortalecer los lazos familiares, la economía nacional y los valores islámicos, vinculando el mensaje a la campaña turística.
El presidente de la Unión de Empresarios Mauritanos, Zine El Abidine El Haj, informó de la existencia de 121 hoteles y 752 restaurantes, así como de la cancelación de 21.000 billetes internacionales y de nuevas inversiones en transporte e infraestructura turística.
Según lo recopilado por Assahifa, la medida generó debate en redes sociales y medios; algunos aplaudieron la iniciativa, mientras que otros dudaron de su eficacia, señalando que ciertas familias de funcionarios continúan viajando al extranjero.
Algunos intelectuales, como Mohamed Al-Sahha Didi, apoyaron la idea en principio, pero advirtieron sobre problemas de agua, electricidad y servicios básicos, y reclamaron que primero se combata la corrupción.
Medios como Anbaa Info consideraron la decisión una señal política con objetivos económicos y sociales, pero cuestionaron la capacidad del presidente para garantizar su cumplimiento ante una élite con múltiples lealtades.
En definitiva, el éxito de esta política dependerá de la respuesta de ministros y ciudadanos en las próximas semanas, a medida que avanza la temporada de vacaciones.
