Rue20 Español/Marrakech
Marruecos ha experimentado un auge turístico sin precedentes, superando a sus vecinos del Magreb, Túnez y Argelia, y redefiniendo su panorama turístico con un impresionante crecimiento del 20% en las llegadas de visitantes en 2024, alcanzando los 17,4 millones.
Contrario a algunas especulaciones sobre un supuesto descenso en el retorno de la diáspora marroquí, las cifras oficiales demuestran un aumento significativo en este segmento, con 8,6 millones de visitantes, un 17% más que el año anterior.
Esta tendencia alcista se confirma en los datos de 2025. En el primer semestre del año, las llegadas alcanzaron los 8,9 millones, representando un incremento interanual del 19%. La Operación Marhaba, que facilita el retorno de los marroquíes residentes en el extranjero, registró más de 1,5 millones de personas al 10 de julio, un 13,3% más que en el mismo periodo de 2024.
La comparación con otros países del Magreb destaca el éxito del modelo turístico marroquí. Mientras que Marruecos recibió cerca de 4 millones de visitantes en el primer trimestre de 2025, Túnez registró 2,3 millones. Argelia, a pesar de su vasta extensión y recursos naturales, apenas superó los 3,3 millones de visitantes en todo 2023.
Esta diferencia subraya la eficacia de la estrategia marroquí, basada en la diversificación de la oferta turística, la calidad de las infraestructuras y una política de atracción dirigida tanto a mercados consolidados como a nuevos segmentos de clientes.
El comportamiento de la diáspora marroquí también está cambiando. El tradicional regreso masivo durante el verano está dando paso a estancias distribuidas a lo largo del año. En 2025, se observa incluso una tendencia a posponer las vacaciones para finales de año, coincidiendo con la Copa Africana de Naciones que Marruecos albergará entre diciembre y enero, un evento que se espera impulse aún más las cifras de turismo internacional.
Más allá de Marrakech, tradicional epicentro turístico, Marruecos está desarrollando nuevos polos de atracción. Agadir y Taghazout, gracias a importantes inversiones e instalaciones de alta gama, se consolidan como destinos de primer nivel. Otros lugares como Chefchaouen, con sus pintorescos paisajes montañosos; El Yadida, con su atractivo costero; Ifrán, con su encanto alpino; y Dajla, la perla del Sáhara abierta al océano, experimentan un auge turístico notable.
Respaldado por sólidas estadísticas y una visión estratégica a largo plazo, el dinamismo del sector turístico marroquí demuestra no solo el fuerte vínculo entre Marruecos y su diáspora, sino también la consolidación del país como un destino turístico líder en África y a nivel mundial.
