Rue20 Español/Rabat
Massad Boulos, asesor especial del presidente estadounidense Donald Trump para asuntos de Oriente Medio y el mundo árabe, se embarca en una gira clave por el Magreb. Esta visita se interpreta como un renovado impulso diplomático de la administración Trump para reconfigurar la política estadounidense en el norte de África y el Sahel.
Fuentes diplomáticas de alto nivel, consultadas por Thegeopoliticaldesk, revelan que la gira de Paulus se enmarca en una estrategia más amplia que busca reformular la presencia de Estados Unidos en la región.
El nuevo enfoque se centra en la resolución de conflictos y la promoción del «comercio en lugar de ayuda», un cambio significativo respecto a la tradicional política de apoyo humanitario y al desarrollo.
Massad Boulos, figura clave en la administración Trump, cuenta con una destacada trayectoria como enviado especial para la región de los Grandes Lagos africanos.
Su mediación contribuyó a avances diplomáticos significativos en la República Democrática del Congo y Ruanda, desbloqueando negociaciones estancadas durante años.
Sin embargo, la gira por el Magreb presenta desafíos más complejos, particularmente en Libia y Sudán, donde las crisis políticas y de seguridad se entrelazan con diversas intervenciones regionales e internacionales. La agenda de Massad Boulos incluye reuniones con líderes y altos funcionarios, así como con organizaciones regionales, para explorar vías de distensión y nuevas alianzas económicas.
Expertos señalan que la administración Trump busca resolver conflictos enquistados, como la cuestión del Sáhara marroquí, en línea con la aspiración del presidente Trump de obtener el Premio Nobel de la Paz.
Previamente, Massad Boulos anunció visitas a Marruecos y Argelia para impulsar una solución al conflicto artificial del Sáhara. En una entrevista con Al Arabiya, afirmó que la postura de Washington sobre el Sáhara marroquí es «clara, sin duda ni ambigüedad», reiterando el «reconocimiento total y completo» de la soberanía marroquí sobre el territorio.
Paulus destacó la importancia que la administración Trump otorga a la resolución del conflicto, que se prolonga por casi 50 años. Recordó que el Secretario de Estado, Marco Rubio, enfatizó la necesidad de acelerar la búsqueda de una solución en una reunión con su homólogo marroquí, Nasser Bourita.
El asesor recordó que Trump buscó resolver el conflicto en 2020, al anunciar el reconocimiento de la soberanía marroquí, pero el tiempo fue insuficiente.
En este sentido, reiteró la determinación de la actual administración para encontrar una solución y expresó su deseo de que Marruecos y Argelia mantengan «buenas relaciones de vecindad y hermandad».
Observadores no descartan que Washington, en los próximos meses, impulse un acuerdo de paz entre Rabat y Argel que ponga fin al conflicto artificial del Sáhara marroquí y obligue a Argelia a desmantelar el Frente Polisario, similar a lo ocurrido en Ruanda.
